MÉXICO, D.F.— "Nada en la grabadora de datos de vuelo, la grabadora de voz de la cabina, o cualquier otra evidencia recuperada en la escena del trágico accidente indica que haya sido causado por sabotaje o actividad criminal", aseguró Antonio Garza, embajador de Estados Unidos en México.
El diplomático estadounidense dio a conocer esta conclusión al finalizar la fase preliminar de las investigaciones que se llevan a cabo en su país sobre la muerte del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y cuatro funcionarios más, el pasado 4 de noviembre, cuando la aeronave en la que éstos viajaban se desplomó en un opulento barrio del Distrito Federal.
Desde el día del percance, el gobierno mexicano recibió ayuda de peritos de la Oficina Federal de Aviación del Departamento de Transporte de Estados Unidos (FAA) y del Consejo Nacional para la Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSD).
Apoyaron también expertos en investigación de accidentes aeronáuticos de la Dirección de Transporte Aéreo del Reino Unido, de la Civil Aviation Authority.
El 6 de noviembre, el secretario de Comunicaciones y transportes, Luis Téllez, aseguró que las dos cajas negras y el registro de voz del avión Learjet 45 serían trasladados para su análisis en la NTSD, de Estados Unidos.
El embajador Garza informó el pasado miércoles, a través de un comunicado de prensa, que "la fase preliminar de la investigación ha concluido", pero la NTSB seguirá asistiendo a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en el examen de la evidencia y la realización de simulaciones "para tratar de entender mejor lo que sucedió".
El gobierno del presidente Felipe Calderón libera una lucha frontal contra el narcotráfico desde que asumió el poder a finales de 2006, y la violencia se ha recrudecido en el país: durante este año han sido ejecutadas, la mayoría torturadas y algunas de ellas decapitadas.
En los últimos 23 meses han caído 47,964 narcotraficantes de diversas jerarquías, pero destacan capos estratégicos del cartel de Sinaloa como Alfredo Beltrán Leyva, "El Mochomo"; Sandra Ávila, "La Reina del Pacífico", y recientemente Jesús Zambada García, "El Rey", hermano de Ismael Zambada.
Ante tal confrontación, surgieron rumores en la opinión pública acerca de que la muerte del secretario de Gobernación y su comitiva pudieron haber sido producto de un atentado planeado por criminales, en venganza de la campaña oficial en contra del tráfico de enervantes.
Las autoridades sostienen, hasta el momento, que no ha encontrado pruebas que apunten a una hipótesis diferente a la de un accidente.
Calderón dijo, durante uno de sus discursos de esta semana, que él es el principal interesado en aclarar las condiciones en que falleció a quien calificó como "uno de sus más entrañables amigos", el ex secretario Mouriño.
El embajador de EE UU comentó al respecto que le "ha impresionado la transparencia con la que el gobierno de México está realizando esta investigación" e insistió en que la evidencia preliminar indica que el siniestro fue un trágico accidente".
La NTSB investigó en 2007 más de dos mil accidentes de aviación (en su mayoría menores) en Estados Unidos y, bajo acuerdos internacionales, docenas de siniestros que involucraron aviones en todo el mundo.
En cada caso consideran la condición de la aeronave, las operaciones de vuelo de los pilotos y del control aéreo y las condiciones climatológicas; revisan las grabadoras de voz en la cabina del piloto y la de datos de vuelo; recaban toda la evidencia física posible, documentan el sitio del impacto y analizan los restos, las turbinas y otras partes del avión.
En el caso de México, dijo el embajador, "trabajaron estrechamente bajo la dirección de la DGAC, la cual tiene completo control de la investigación".
Este viernes, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, presentará los nuevos resultados sobre las indagaciones.