Cientos de oaxaqueños de siete ciudades de Estados Unidos y México alertaron al gobierno de Oaxaca sobre las consecuencias del regreso de migrantes originarios de ese estado a sus comunidades, ya sea por ser víctimas de la deportación o por haber perdido el empleo debido a la crisis económica.
En una conferencia de prensa conjunta, representantes del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB) en Los Ángeles, Fresno, San Diego y Santa María, en California, y en Tijuana, la ciudad de México y Oaxaca, hicieron un llamado a las autoridades mexicanas, y particularmente al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, para que generen las condiciones que permitan a dichos migrantes reincorporarse a sus comunidades de origen.
De acuerdo con Gaspar Rivera-Salgado, coordinador general binacional de FIOB, la abruta baja en el envío de remesas a las comunidades oaxaqueñas por parte de los migrantes que viven en California se ha sumado al regreso de muchos de ellos, que a falta de empleo de este lado de la frontera, no encuentran otra opción que volver a su tierra. El problema, asegura, es que allá tampoco hay nada que ofrecer.
"Esto apenas va comenzando, y el problema va a ser enorme el próximo año" dijo Rivera-Salgado indicando que las proyecciones de crecimiento no se van a cumplir; las remesas de Estados Unidos a México no han llegado ni a los $22,000 millones, cuando el año pasado fueron de $26,000 millones.
Según él, esto representa un problema de las familias para sobrevivir, para cubrir sus gastos más básicos, "porque en nuestro estado para muchas ese el único ingreso".
Estimaciones de la Comisión Económica para América Latina apuntan a que a finales de 2008 serán entre dos y tres millones de mexicanos en Estados Unidos los que habrán vuelto a sus lugares de origen debido a la crisis económica.
Rivera-Salgado considera que el asunto podría empeorar el próximo año con el posible cierre de empresas automotrices al generarse un "efecto dominó" que dispararía el desempleo, tal como se ha visto en la industria de la construcción.
"Muchos oaxaqueños que trabajaban en la construcción han tenido que regresar a los campos. La cosecha de uva, por ejemplo, que por lo regular dura cuatro meses, esta vez duró cinco semanas, por toda la gente que trabajó ahí. Y no hay alternativa: en Los Ángeles acabamos de llegar al 7% de desempleo, no les va a ser fácil colocarse en otro lado", dijo.
Los organizadores del evento demandaron a los gobiernos de México y de los países centroamericanos expulsores de migrantes, crear políticas para que quienes regresan reciban las condiciones apropiadas para que puedan reincorporarse.
En México en particular, dijeron, hay una falta de política para los migrantes; no existe una oficina que centralice el apoyo, sino que hay seis diferentes dependencias de gobierno que hacen una cosa distinta cada una. Un inmigrante que regresa a México no sabe cómo tramitar los documentos básicos para empezar otra vez.
Rivera-Salgado indicó que en los próximos días se hará contacto con las sedes consulares para buscar mecanismos de apoyo a quienes regresan.
El FIOB hizo también un llamado a Ulises Ruiz para atender la grave situación de los migrantes centroamericanos que transitan por el estado de Oaxaca que, cada vez en mayor número, denuncian violaciones a los derechos humanos por parte de las policías municipal, estatal, federal y autoridades de inmigración mexicanas.