Los grupos proinmigrantes advierten a los indocumentados sobre el riesgo de acercarse al llamado Parque de la Amistad, pues ahora la Patrulla Fronteriza está verificando en el lugar los documentos de residencia. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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Abrazar a un padre deportado o a una madre indocumentada a través de la reja del Parque de la Amistad, es ya una historia del pasado ante la construcción de un segundo muro fronterizo que cerrará para siempre este sitio único en el país.

Colindante con Playas de Tijuana en el lado mexicano, este lugar ha servido desde hace años como punto de reunión de familias divididas por cuestiones migratorias.

"Cada fin de semana venían muchísimas familias para estar junto a sus seres queridos. Niños que habían nacido en este país podían abrazar a través de los barrotes a sus abuelitos que estaban en el lado mexicano o a sus padres y madres deportados pero ahora hasta eso nos han quitado", declaró Enrique Morones, director de la organización Ángeles de la Frontera.

Las labores de preconstrucción donde se colocará la segunda barda fronteriza en el llamado Border Field State Park, antes Parque de la Amistad, comenzaron este mes por lo que únicamente, un pequeño sector menor de cinco millas permanecen accesibles a las familias migrantes.

"El parque seguirá abierto a los transeúntes, sólo que las familias ya no podrán tener acceso a la parte fronteriza con México pero queremos recordar que el resto del parque seguirá con funciones regulares", especificó Clay Phillips, superintendente de Parques Estatales de California.

El cierre de esta zona, obedece al plan federal de 60 millones de dólares para reforzar la seguridad en ese punto fronterizo en el área de California, informaron autoridades del Departamento de Seguridad Interna (DHS).

Tras la finalización de este segundo muro, una tercera barda de protección reforzará la zona. Ambas paredes se extenderán sobre la playa y se introducirán hasta una porción del océano en un total de casi 14 millas de largo.