SAN FRANCISCO.— Autoridades federales, locales y salvadoreñas participaron en una investigación que duró tres años y que culminó con la acusación formal (indictment) de 29 personas, de las cuales 22 serían presuntos miembros de la pandilla conocida como Mara Salvatrucha (MS-13). La información fue difundida a través de un boletín y conferencia de prensa realizada en San Francisco el 23 de octubre.
Joseph P. Russoniello, fiscal federal del norte de California y Marcy M. Forman, directora de investigaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dieron detalles de la investigación denominada "Operation Devil Horns" (Operación Cuernos del Diablo), que hace referencia a un símbolo de la pandilla.
Según las autoridades, 22 de los acusados son supuestos miembros de la Mara Salvatrucha que tenían su sede en la Misión, el distrito latino de San Francisco, y en Richmond. Estos individuos enfrentan cargos federales por formar parte del crimen organizado y haber estado involucrados en hechos ilícitos como asesinatos, intento de asesinato, extorsión, tráfico de drogas e intento de exportación de vehículos robados. Siete de los acusados no enfrentan cargos por asociación ilícita, pero sí por delitos como el tráfico de estupefacientes y de armas.
El cargo por formar parte del crimen organizado (racketeering) supone una pena máxima de cadena perpetua, aclaró Rusoniello.
A pregunta expresa de El Mensajero, acerca de si fueron arrestados civiles indocumentados durante el operativo, Russoniello respondió que "hay once personas que fueron detenidas y referidas para procedimientos administrativos de deportación".
Russoniello justificó el proceder de los agentes que participaron en los arrestos que supuestamente fueron parte del operativo y que fueron realizados el miércoles 22 de octubre, en ciudades como San Francisco, South San Francisco y Richmond. "La primera consideración para cualquier operación es la seguridad de los oficiales que están realizando la operación. Sí, se tirarán puertas; sí, habrá sorpresas; sí, se apuntarán armas; sí, es posible que haya gente que sufra algún miedo temporal", dijo Russoniello, pero aclaró que como los oficiales están entrenados serán sensibles hacia personas inocentes o familiares.






