La familia Revelo-García se queja de la manera como ICE los trató tras una redada en su hogar (FOTO:Erika Cebreros/El Mensajero)
1/1

SAN FRANCISCO.— A Eugenia García la despertaron unos fuertes gritos alrededor de las 6:20 de la mañana. Abrió los ojos un tanto asustada y aturdida y lo primero que vio fueron dos armas de fuego apuntándole; dos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) estaban en su recámara.

Minutos antes, agentes de ICE habían tocado la puerta del hogar donde Eugenia vive con su esposo y tres de sus cinco hijos en el barrio de Bayview Hunters Point. El esposo de Eugenia, Alejandro Revelo, cuenta que dejó entrar a los agentes, luego de que éstos le enseñaran una orden de la corte la cual no especificaba ningún nombre ni dirección, según aclara la familia.

Esa redada fue parte del operativo denominado ‘Cuernos del Diablo’ (o "Operation Devil Horns,") enfocado a encontrar a "los pandilleros más despiadados que operan actualmente en el Área de la Bahía", según informó Marcy M. Forman, directora de la oficina de investigaciones de ICE en un comunicado que emitió esa agencia. Específicamente buscaban a miembros de la Mara Salvatrucha o MS-13.

Los agentes que llegaron a la casa de la familia Revelo-García, esa mañana del miércoles 22 de octubre, buscaban al esposo de una de las hijas mayores del matrimonio de inmigrantes salvadoreños. Alejandro relata que a pesar de que les indicó a los agentes que la persona que buscaban no vivía con ellos y que desconocía su paradero, éstos no interrumpieron su operativo.

Siguieron inspeccionando la casa y en particular a uno de los hijos de la pareja, Alexander de 22 años, a quien sacaron esposado y lo mantuvieron 30 minutos en la calle temblando de frío.