A doña María Trinidad, de 72 años, le duele empacar sus pertenencias para enviarlas a su natal Guerrero, abandonar el que ha sido su hogar en los últimos 15 años y despedirse de "Roy", su cotorro.
"Estuve llorando y mi hijo también, porque aquí vivimos tanto tiempo, pero nos subieron mucho el pago", dice con un nudo en la garganta. Pareciera que los muebles que salen por la puerta dejan un vacío en la sala y en su corazón.
Como Trinidad, muchos residentes del Sur de California se han visto obligados a envolver sus bienes con cartón y plástico por el descalabro del sector inmobiliario. Otros, como la familia Mendoza de Pico Rivera, ya consideran hacer lo propio por la crisis económica.
"Mi esposo dice que si no podemos quedarnos todos aquí él se queda y nosotros nos regresaríamos primero al Distrito Federal", comenta Sandra Mendoza.
Según datos de la empresa México Lindo, una de las compañías de mudanzas más grande de Los Ángeles, en este año casi se ha duplicado el número de importación de menajes de casa —cuando se trasladan todos los muebles de una vivienda de manera definitiva— y de envíos de paquetería al vecino país.
"A partir del problema que hubo en el parque MacArthur [cuando la policía agredió a participantes en una manifestación pro inmigrante en 2007] empezó a irse la gente. Después decidió hacerlo por los embargos de las casas y ahora por los problemas de la economía", puntualizó Dalia Granados, propietaria de la empresa. "Nuestros servicios se han duplicado", añadió.
El año pasado, esta compañía registró entre 170 y 200 traslados de todos los muebles de una vivienda. "Hasta octubre de 2008 llevamos unos 250 y creemos que llegaremos al doble al finalizar el año", indicó Granados.
La demanda del servicio ha sido tal, comenta, que cada 15 días parte un camión cargado con pertenencias de unos 150 clientes. Antes, el vehículo salía cada 20 ó 25 días.
"A partir de este mes es cuando se ven las reservaciones, si vemos en la oficina tenemos para empezar a recoger durante todo noviembre. Por semana tenemos entre cuatro y cinco con el 50% del costo pagado", mencionó. Incluso, el pago anticipado por el envío de bienes al otro lado de la frontera se ha extendido hasta enero de 2009.
De acuerdo con el Consulado General de México en Los Ángeles —la dependencia que expide la exención de impuestos al comercio exterior por menaje a los mexicanos que radicaron más de dos años en Estados Unidos— hasta el 25 de agosto del año en curso se registraron 167 importaciones de menajes de casa, mientras que en el mismo período del año pasado fueron 115.
Doña Trinidad decidió mandar sus muebles a Ciudad Altamirano, porque no pudo pagar una bodega aquí. Sus planes son rentar una cochera o el cuarto de algún familiar y pedirle a Dios que traiga un futuro más próspero.
"Yo no trabajo, no le ayudo en nada a mi hijo, con la comida nada más porque me dan estampillas", comenta. En realidad, ahorrando su salario por cuidar a un pequeño, fue como pagó la mudanza.
El caso de Sandra Mendoza no es muy diferente. Hace cuatro años llegó de la capital mexicana junto a su esposo e hijos. Poco a poco fueron amueblando un departamento, pero el trabajo en la construcción de su esposo se terminó y con él se esfumó el sueño americano.
"Si de plano vemos que no podemos sí nos vamos", señaló. "Aunque me duele por mis hijos, porque van a dejar todo lo que aprendieron aquí, el inglés".
Un dato interesante es que mientras disminuyó el envío de remesas al vecino país, se elevó el envío de artículos usados en las compañías de mudanzas. En la empresa México Lindo, la cifra alcanzó hasta los 400 paquetes cada dos semanas en los últimos envíos.
"Estamos hablando de más del doble de gente, porque en México no están llegando remesas, pero están mandando la ropa, zapatos de aquí, obviamente todo usado", señaló Granados.
Ahí, los aparatos de mayor demanda son los televisores. Ayer, seis TV esperaban envueltas el siguiente viaje, tan sólo cuatro días después de que partió la remesa anterior.
Los mexicanos que desean volver a México definitivamente después de haber residido en este país por un mínimo de dos años, tienen derecho a internar su menaje de casa sin pagar impuestos.
Para tal propósito, deben obtener del Consulado de México más cercano un certificado de su lista de menaje de casa. Los requisitos a cumplir son los siguientes:
1.— Importar solamente un menaje por familia.
2.— Hacer sus trámites consulares dentro del plazo de seis meses de haber quitado su casa en el extranjero.
3.— Probar su nacionalidad mexicana con su pasaporte o cartilla del Servicio Militar Nacional (con fotocopias adicionales de las hojas donde aparecen los datos del interesado.
5.— Haber establecido casa-habitación en la circunscripción consular; ya que no se podrá otorgar el visado cuando la persona haya vivido en hotel o casa de huéspedes amueblada.
6.— Presentar en original y cinco copias fotostáticas la lista mecanografiada relacionando sus pertenencias, así como el domicilio donde radicó y donde se instalará en México, con firma original en cada una de las hojas.
7.— Constancia de trabajo o estudios (en papel con membrete de la institución que lo expida), o el contrato de arrendamiento para probar los dos años de estancia en el extranjero, o recibos que prueben residencia en un lugar dado del extranjero por año.