SACRAMENTO.— El gobernador Arnold Schwarzenegger hizo honor al nombre de su famoso personaje hollywoodense Exterminador (Terminator) y dio muerte a un número récord de proyectos de ley.
Este año, el gobernador convirtió en ley 772 proyectos de ley pero vetó 415.
Peter Detwiler, director del Comité de Gobierno Local del Senado reveló ayer en el reporte "Qué tan seguido los gobernadores dicen no", que Schwarzenegger estableció un récord al vetar el mayor número de proyectos de ley en un solo año. Esto es, vetó más de un tercio de las medidas enviadas a su escritorio, el 35.17%.
El reporte indica que el gobernador ha vetado más medidas en cinco años (1,433) que las que rechazó el ex gobernador Ronald Reagan en ocho años, 843.
Por otra parte, indica que Schwarzenegger consistentemente ha vetado más del 25% de las iniciativas que le han enviado los legisladores, mientras que ha firmado el menor número de propuestas que cualquier otro gobernador reciente.
El gobernador indicó que su rechazo a cientos de proyectos de ley no fue una reprimenda a los legisladores por el retraso en la aprobación del presupuesto.
"He hecho decisiones basado en las medidas que eliminan empleos, las que cuestan más dinero al estado cuando tenemos una crisis financiera; las medidas Mickey Mouse que no deben ser consideradas para nada", precisó.
Pero sus vetos han molestado mucho a los legisladores. El asambleísta demócrata de South Gate, Héctor de la Torre dijo que "al gobernador se le está acabando el poder y el veto es lo único que le queda".
Desgraciadamente, observó, se ha puesto del lado de los intereses de los grandes negocios en lugar de los del pueblo. Justo ayer, la Cámara de Comercio de California anunció que el gobernador vetó nueve de las 10 propuestas consideradas "asesinas de empleos" que le enviaron los legisladores.
"Si estas ‘asesinas de empleos’ se hubieran convertido en ley, los empleadores estatales hubieran enfrentado mayores regulaciones y más altos costos que hubieran amenazado su competitividad y la salud a largo plazo de la economía del estado", dijo Allan Zaremberg, presidente de la Cámara de Comercio en un comunicado.
En 2007, el gobernador vetó 12 de las 12 propuestas de ley consideradas "asesinas de empleo"; en 2006, nueve de 11 de estas medidas; en 2005, siete de ocho; y en 2004, 10 de 10.
De la Torre consideró que parte del problema del gran número de vetos se debe a que sus asesores no negocian con los legisladores los cambios que quieren para que los proyectos de ley sean aprobados.
"Creo que este número récord de vetos va a poner mucha presión a la relación del gobernador con los legisladores en los próximos dos años", opinó.
En muchos de los vetos hechos por el gobernador, el mensaje era el mismo: "Dado el retraso presupuestal, estoy firmando sólo las medidas que son de la más alta prioridad para California. Este proyecto de ley no llena ese estándar y no puedo firmarlo esta vez".
El senador demócrata de Shafter, Dean Florez, dijo que en dos décadas en el Capitolio nunca había visto que un gobernador emitiera un mensaje de veto tan genérico para más de cien medidas.
"Este mensaje genérico no da una idea a los miembros y al público qué encontró objetable acerca de las propuestas o cómo los legisladores pueden mejorarla para el próximo año", expuso.
Y remató: "Para mí, esta maniobra no es más que el resultado de la flojera política".
Tim Hodson, director del Centro de Estudios de California de la Universidad Estatal de California en Sacramento observó que si se mira más allá de lo que dice el gobernador para justificar sus vetos, el mensaje que envía es que está ejerciendo su poder, lo que ha irritado a los legisladores.







