REDACCIÓN
La Raza
Con el finde mostrar a los legisladores que está hablando en serio sobre recortes en el gobierno estatal, el Gobernador de Illinois Pat Quinn anunció sus planes para eliminar 2,600 empleos gubernamentales y pedir a la mayoría de empleados que se tomen 12 días libres sin goce de salario, mejor conocidos como "furloughs".
Pero la decisión del gobernador demócrata de cortar $1,000 millones del presupuesto estatal que él pide no fue suficiente para persuadir a la Asamblea General en Springfield de que apruebe el plan de Quinn de aumentar los impuestos sobre los ingresos.
Como resultado de esto, el gobierno estatal empezó hoy su año fiscal sin un plan de gastos para los próximos 12 meses.
El estado tiene suficiente dinero para seguir funcionando a corto plazo; pero si no se alcanza un consenso pronto, los recursos destinados a salarios se podrían acabar a mediados de mes.
La inestabilidad también podría generar recortes de programas y despidos de proveedores de servicios humanos, que dependen del dinero estatal.
El preservar estos servicios humanos para los residentes vulnerables de Illinois ha sido el pilar de la campaña de Quinn a favor de un aumento en los impuestos. El incremento, asegura, permitiría general 4,200 millones, lo suficiente para mantener estos programas.
En un discurso poco común ante la Asamblea General, Quinn imploró a los legisladores que tomaran acción sobre su propuesta antes de que terminara el año fiscal, ayer 30 de junio, pero no fue posible.
Por otra parte, el gobernador rechazó una propuesta de un presupuesto de 30 días, y también rechazó una sugerencia del presidente del senado John Cullerton, de mantener al gobierno funcionando temporalmente, firmando los paquetes de medidas presupuestarias (por seis meses), que ya fueron aprobados por ambas cámaras.
"No podemos dejar las decisiones para más adelante, para fines del verano, el otoño o el próximo invierno. Eso no es lo que hacen las personas adultas", dijo Quinn.
Sin embargo, la Asamblea General envió a Quinn las medidas presupuestarias citadas anteriormente y el Gobernador dijo que las vetaría; sin embargo, aún no lo ha hecho.
El día de ayer terminó en discordia: Algunos senadores demócratas ayudaron a aprobar un plan de préstamo de pensiones, a corto plazo, que generaría $2,200 millones que se destinarían al presupuesto. Y la oficina del Gobernador informó que esto no entraría en vigencia en este momento.
Aún no se sabe cuándo volverán a sesionar los legisladores.
Con información del Chicago Sun Times