Segunda parte
Como señalamos la semana pasada en la primera parte de esta serie, la comparación de precios de hipotecas o préstamos de vivienda te ayudará a conseguir términos de financiamiento más favorables. Revisamos la importancia de que obtengas información de varias fuentes de crédito, que averigües todo sobre los costos y que investigues lo necesario sobre tu pago inicial y el seguro hipotecario privado.
Cuando ya sepas lo que te ofrece cada institución financiera, negocia el trato más favorable para ti. Agentes e instituciones financieras pueden ofrecer diferentes precios por los mismos términos de préstamo a distintos consumidores en un mismo día, aun cuando estos tengan las mismas calificaciones crediticias. El motivo probable de esta diferencia de precio es que a los funcionarios bancarios y corredores de crédito a menudo se les permite retener toda o parte de esta diferencia como compensación adicional.
Pídele a la institución de crédito o al corredor que te indique por escrito todos los costos asociados con el préstamo y luego pídele que cancele o reduzca uno o más de los cargos, que te rebaje la tasa de interés o te cobre menos puntos. Pero ten cuidado que no te esté reduciendo un cargo y subiéndote otro, o que al bajarte la tasa de interés te aumente los puntos.
Recuerda: compara, verifica y negocia: Cuando compres una casa, recuerda que debes comparar precios, verificar costos y términos y negociar el mejor trato posible. Algunos buenos sitios para empezar a buscar préstamos son tu periódico local y la Internet. Generalmente, allí podrás encontrar información sobre tasas de interés y puntos ofrecidos por varios prestamistas. Como los puntos y las tasas pueden cambiar a diario, revisa el periódico a menudo cuando busques un préstamo hipotecario. Sin embargo, allí no encontrarás los costos; así es que debes preguntarle a cada prestamista al respecto.
La hoja de cálculo para préstamos hipotecarios al final de este artículo puede ayudarte también. Llévala contigo cuando hables con cada prestamista o corredor y anota la información que obtengas. Deja que las instituciones financieras y los corredores compitan por tu negocio haciéndoles saber que estás tratando de obtener el mejor trato.
La ley requiere los préstamos equitativos: La Ley sobre la Igualdad en el Crédito prohíbe que los prestamistas discriminen contra un solicitante en cualquier aspecto de una transacción de crédito por motivo de su raza, color de piel, religión, país de origen, sexo, estado civil, edad, si todo o parte de los ingresos del solicitante provienen de un programa de asistencia pública o si el solicitante ha ejercido algún derecho de buena fe amparado por la Ley de Protección de Crédito al Consumidor.
La Ley de Igualdad en Vivienda prohíbe la discriminación en las operaciones de bienes raíces residenciales basada en su raza, color de piel, religión, sexo, minusvalía, estatus familiar o país de origen. Según estas dos leyes, no se le puede rehusar un préstamo a un consumidor basado en estas características, ni tampoco se le puede cobrar más por un préstamo ni ofrecer términos menos favorables.
¿Problemas de crédito? Si tu informe de crédito contiene información negativa, aunque sea acertada, pero existen buenos motivos para confiar que pagarás el préstamo, no dejes de explicarle tu situación al prestamista o al corredor.
Tengas problemas de crédito o no, siempre es una buena idea revisar tu informe de crédito para verificar que esté correcto y completo antes de que solicites un préstamo. Para obtener una copia de tu informe de crédito, visita www.annualcreditreport.com, o a las siguientes centrales:
—Equifax: (800) 685-1111; —TransUnion: (800) 916-8800; —Experian: (888) 397-3742.