Dicho de una forma simple, los fondos mutuos son una especie de cooperativa capitalista donde cada uno de sus participantes pone un poquito de dinero para sacarle mejor provecho a esos bienes. Podríamos definir a los fondos mutuos como grupos de diversos vehículos de inversión (acciones, bonos, hipotecas, letras del Tesoro y bienes raíces) de varias compañías, reunidos en una entidad que se vende a inversionistas indivi-duales. En estos fondos se reúne el dinero de esos inversionistas bajo la administración y guía de expertos que realizan transacciones de compra y venta con el propósito de obtener ganancias para sus inversionistas.
A pesar de lo populares y beneficiosos que son, los fondos mutuos no son para todo el mundo.
Si quieres tener tu dinero en un sitio donde te lo garanticen por completo, donde sabes que no tienes ninguna probabilidad de que lo que depositas en esa cuenta baje de valor… no pienses en un fondo mutuo. Sin embargo, si sabes elegir uno y te gusta arriesgar un poquito, tienes muchas probabilidades —pero no garantías— de ganar dinero: aunque el pasado de un fondo mutuo no garantiza que el futuro va a ser igual, quienes invierten en ellos han aprendido cuáles son los métodos que les aumentan las probabilidades de obtener ganancias.
Si tienes ahorrada una cantidad de dinero que no necesitas usar durante los próximos 2, 3, 4 o más años, y quieres tratar de conseguir una ganancia mayor de la que te ofrecen las inversiones "seguras" que conoces (certificados de depósito, cuentas de ahorro, etc.), tienes a tu disposición más de 10,000 fondos mutuos entre los cuales puedes escoger.
Pues puedes comprarlo…
» si llamas directamente a la compañía que te interesa
» a través de un agente de bolsa
» de un planificador financiero
» o por Internet.
Además, el banco donde tienes tu cuenta de cheques posiblemente también vende fondos mutuos.
Hay fondos mutuos para todos los gustos y todas las estrategias, desde las más agresivas (y potencialmente peligrosas) hasta las más conservadoras (que son las que tal vez tengan menores ganancias). Básicamente, cada fondo mutuo pertenece a una de estas categorías:
» Fondos de ingreso - Para personas que necesitan tener una entrada mensual para sus gastos inmediatos. Este tipo de fondo suele ser más conservador en su forma de invertir y tiene menos volatilidad
» Fondos de crecimiento - Para quienes pueden prescindir de su dinero durante un período más largo de tiempo y desean ser más agresivos en sus inversiones a cambio de posibilidades de mayores ganancias
» Fondos balanceados – Una especie de inversión híbrida, que combina inversiones de ingreso y crecimiento
Recuerda que aunque un fondo mutuo se considere de bajo riesgo, este tipo de inversión NO garantiza tu dinero como una cuenta corriente o una de ahorros en un banco asegurado por la FDIC. Si tienes esto en mente y aprendes cómo escoger un fondo mutuo con buenas posibilidades de darte ganancias —en mi libro Invierte en tu futuro, puedes encontrar más información sobre eso—, estarás en camino de conseguir una inversión que le ha dado independencia financiera a cientos de miles de personas.