La mayor empresa farmacéutica del mundo ayudará por un tiempo a sus clientes que no puedan pagar. [Foto: AP]
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"Tengo muchos vecinos, amigos e incluso gente que trabajaba para la compañía que se podrá acoger. Ahora mismo todo el mundo conoce a alguien que se ha quedado sin empleo. Es terrible", apuntó Puente.

Según una encuesta difundida ayer por la Universidad Quinnipiac, el 69% de los votantes estadounidenses (de los que el 88% tiene un seguro privado) quiere un sistema público de salud y el 52% no cree que la cobertura actual sea buena por lo que se paga.

El 54% apuesta por un sistema público para que el coste de la asistencia médica se reduzca y el 38% cree que el primer objetivo debe ser garantizar la protección universal, sin embargo sólo el 15% pagaría entre 500 y 1.000 dólares más en impuestos para financiar un sistema que beneficie también a quienes no están asegurados.

"En una reunión con personal de todas las áreas y niveles, dije que debíamos hacer algo para ayudar a la gente en esta situación, porque las cosas ahí fuera están realmente mal", relató Puente.

La respuesta fue inmediata y Pfizer elaboró este plan al que se pueden acoger todas las personas que hayan estado tomando durante al menos los tres últimos meses algún fármaco de la firma, desde Lipitor (colesterol) o Celebrex (artritis) hasta Viagra, y que se haya quedado sin trabajo durante este año.

"Todo lo que tiene que hacer es llamarnos o completar un fácil formulario en la web y demostrar que tiene dificultades económicas para pagar sus medicamentos porque se ha quedado sin trabajo y no tiene seguro. En unas dos semanas le diremos si podemos ayudarle", explicó Puente.

Aunque el programa abarca setenta fármacos, el médico animó a que si alguien está tomando algún otro medicamento pida igualmente ayuda, "porque además de este plan tenemos muchos otros de los que quizás se pueda beneficiar".