TULUM, México.— La última vez que Bud Olson vino a México, terminó en un hospital debido a unos cálculos renales y no pudo visitar las ruinas mayas de Tulum.Por ello, planeó otro viaje con amigos y no se dejó intimidar por el brote de gripe porcina.
Olson, de 43 años, residente en Seattle, es uno de los pocos estadounidenses que se animaron a viajar a México en medio del brote. ¿Qué obtuvo a cambio? No había colas, recibió muy buena atención, las playas estaban vacías y, por sobre todo, los precios eran bajos.
"No había nadie en nuestro hotel", comentó una amiga de Olson, Penny Moeller, de 44 años.
Moeller dijo que pagó el equivalente a 142 dólares semanales por el alquiler de un auto que antes del brote costaba 350 dólares.
Este puede ser el momento ideal para visitar México.
El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos dice que el brote alcanzó su punto máximo en abril en México. Si bien ahora se está expandiendo, las mayores amenazas estarán al sur del Ecuador, donde se avecina el invierno y habrá mas peligro de contagio de gripe.
Cuando surgió el brote, México lidiaba con problemas económicos y con la mala imagen que le daba la violencia del narcotráfico. Las playas alejadas de las zonas más afectadas por la violencia se llenaron de estadounidenses durante el receso de primavera en el ciclo lectivo, pero miles de turistas de todo el mundo suspendieron las vacaciones que tenían planeadas.
El presidente Felipe Calderón está apelando a personalidades como Plácido Domingo y estrellas de Hollywood para promover el turismo, que es la tercera fuente de ingresos extranjeros legales más importante de México.








