Cuatrocientos mil latinos perdieron sus casas a los bancos. (FOTO: Archivo /La Opinión)
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El estallido de la burbuja inmobiliaria, ocurrido en buena parte gracias al abuso de las hipotecas chatarra, precipitó al país en la peor crisis desde la Gran Depresión y condujo al colapso de venerables instituciones financieras como Lehman Brothers y Merryl Lynch. El gobierno federal respondió con un paquete de rescate bancarios que le ha costado a los contribuyentes al menos 700,000 millones de dólares.

El proyecto para la creación de la CFPA, conocido como H.R. 3126 fue aprobado recientemente por el Comité de asuntos financieros de la Cámara de Representantes. La creación de esta superintendencia del sistema financiero es adversado por los bancos, la Cámara de Comercio, y el Partido Republicano. Este último considera que la entidad "impide la innovación y destruye empleos".

Sin embargo, en un comunicado hecho llegar a esta redacción, el vicepresidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Banqueros (ABA), Floyd Stoner, dijo que "algunos cambios recientes hechos al proyecto de ley representan mejoras al texto original". Entre las modificaciones hechas a la H.R. 3126 que son del agrado de la asociación bancaria se encuentra una que restringe el tipo de productos financieros que los bancos pueden ofrecer a sus clientes. "Sin embargo", declaró, "la ABA se opone a esta ley porque todavía nos preocupan muchos de sus aspectos".

Una cosa que el proyecto no contendrá, porque fue eliminado en el mencionado comité, es una provisión que hubiera hecho obligatorio traducir los documentos de transacciones financieras al español, o a cualquier otro idioma de quienes por ejempo adquieran una casas o una tarjeta de crédito.

Sin embargo, Stein afirmó que la propuesta tiene suficientes mecanismos para proteger los intereses de los consumidores.