WASHINGTON, D.C.— El gasto del consumidor estadounidense en agosto fue el más débil en seis meses, lo que puso de relieve la amenaza que encara la economía.

El Departamento del Comercio informó ayer que el gasto del consumidor no sufrió alteración alguna en agosto, frente a un aumento del 0.2% pronosticado por los economistas. Fue la peor actuación desde febrero, cuando tampoco sufrió variaciones.

Los ingresos personales aumentaron en el 0.5%, más de lo pronosticado, tras bajar en el 0.6% en julio. Los ingresos posfiscales, empero, bajaron en el 0.9%.

El gobierno inyectó la mayor parte de los 92,000 millones del estímulo económico desde fines de abril hasta mediados de junio. Otros 1,000 millones fueron repartidos en agosto, cifra muy inferior a los 48,100 millones de mayo.

Los analistas temen que la economía pueda caer en recesión al desaparecer el efecto de los reintegros fiscales.

La economía creció al ritmo anual del 2.8% en el segundo trimestre, reforzadas por los reembolsos fiscales del gobierno federal.