A principios de 2007 las posibilidades de éxito de un nuevo negocio eran prometedoras, particularmente dentro de la industria del vino. La demanda de este producto continuaba su expansión y los vinos de California iniciaban su decimocuarto año consecutivo de crecimiento de ventas.
Fue entonces cuando Jason Seeber y Brandon Stauber, quienes habían sido amigos por más de una década y llevaban tiempo dándole vueltas a la idea de lanzar su empresa, comenzaron a crear The Wine Spies LLC, compañía de venta minorista de vinos en línea.
"En aquel entonces no se sabía que había una crisis en camino", comenta Stauber.
La firma comenzó sus ventas en agosto de ese año, justo cuando el desplome del mercado hipotecario saltaba a la luz. A partir de ahí las malas noticias financieras acapararon los titulares diarios.
"Pero nosotros nos concentramos en cuidar al máximo cada detalle de nuestro negocio para hacerlo triunfar", dice Stauber, quien ya había sufrido en carne propia los estragos de la caída de los .com y la crisis económica tras los atentados de 2001 que acabaron con un negocio que creó años atrás.
El empresario señala que, habiendo aprendido que la batalla de los dueños de pequeños negocios hay que ganarla cada día y en múltiples frentes, su socio y él se concentraron en los puntos claves de su compañía.
"Enfocarse en los márgenes es esencial, pero también competimos en precio", indica Stauber, señalando que para cuidar el primer aspecto sin repercutir en los costos al consumidor examinaron todas las posibilidades de ahorro en gastos.
Desde negociar las mejores tarifas de envío con UPS, hasta el porcentaje que les carga el banco por aceptar pagos con tarjeta de crédito, cada costo fue analizado y reducido al máximo. Y la estrategia parece estar dando resultado.
"En menos de un año nuestro negocio estaba libre de deudas y produciendo beneficios", comenta Seeber, señalando que la empresa ha crecido al menos en un 20% en cada uno de los cuatro últimos trimestres.
También ayuda el hecho de que la industria se encuentre en buen momento. Datos de la analista Nielsen indican que las ventas de vino crecieron en un 6.2% en dólares y un 3% en volumen en 2007. De acuerdo con Nielsen, históricamente el vino y las bebidas alcohólicas han resistido mejor las crisis económicas que otros productos de consumo.
Según Constellation Wines US, una de las grandes compañías del sector, los consumidores están además apostando por vinos de más calidad y también más alto precio.
Sin embargo, el sector también parece estar sufriendo algunos de los efectos de la situación económica actual.
Pero eso no intimida a los "agentes" de The Wine Spies, que esperan cerrar el año con un aumento en ventas del 500%.
Para hacer la experiencia más divertida, sus creadores eligieron el tema del "espionaje" como una forma de destacarse de otras páginas de venta de vinos en línea.
Stauber —que a efectos del negocio es el "Agente Blanco" (Agent White) mientras que su socio es el "Agente Rojo" (Agent Red)— explica que la idea viene de la propia historia del vino en la que los propietarios de viñedos codician —y "espían"— las cepas de más calidad.
El vino se empaqueta en Santa Rosa, en unas instalaciones operadas a través de contratistas, y en cajas que además de proteger las botellas cuentan con una presentación atractiva como envío top secret. Además, los clientes reciben puntos tanto por sus compras como por otras actividades, tales como describir vinos que recomiendan.
De esta forma, la página funciona más como un club de aficionados al vino que como un simple sitio de ventas.
La página se actualiza cada día con una oferta recomendada que sólo dura 24 horas.
"Las descripciones son muy buenas, al igual que los vinos seleccionados, y además los costos de envío son más bajos", dice Shane Kraske, un cliente habitual que comenta que aunque la economía esté mal, prefiere recortar en otros capítulos y seguir comprando algunas botellas de vino para compartir con los amigos y la familia.
Pero además el sitio brinda oportunidades a muchos pequeños productores de vino, incluyendo el grupo de productores hispanos que va cobrando protagonismo en California: Renteria Wines, Ceja Vineyard y Gustavo Thrace, fundada hace una década por Gustavo Brambila, uno de los personajes de la reciente película Bottle Shock, de Randall Miller.
Wolfe explica que estos productores no pueden vender a las grandes cadenas minoristas que exigen cantidades mucho mayores a fin de poder vender los vinos en todos o buena parte de sus establecimientos.
"The Wine Spies presenta una excelente oportunidad para este tipo de productores", dice Wolfe.
Thrace Bromberger, de Gustavo Thrace, comenta por ejemplo que ellos no vendieron una gran cantidad de botellas cuando su Chardonnay fue recomendado en The Wine Spies, pero la exposición en esta página y la distribución de la información en la lista de correos electrónicos suscritos a la misma ha hecho que mucha más gente conozca y compre sus vinos.
"Creemos que esa labor de descubrir y promocionar pequeños productores nos diferencia de los competidores", dice Stauber, convencido de que su empresa continuará creciendo.
Como mensaje de calma hacia otros negocios que lo puedan estar pasando peor en estos tiempos, Stauber comenta que con independencia de los ciclos —que él también ha vivido y sufrido— la economía estadounidense sigue siendo la más dinámica y favorable para los empresarios.
"Nuestro reto es que aunque somos un pequeño negocio nos comportamos como uno grande" y comenta que los clientes y proveedores de cualquier empresa buscan el mejor servicio con independencia de su tamaño.





