NUEVA YORK.— El petróleo crudo alcanzó el viernes en el mercado de Nueva York la cotización récord de 126 dólares el barril, mientras los inversionistas se preguntaban si una posible confrontación entre Estados Unidos y Venezuela podría reducir las exportaciones desde la nación sudamericana.
El crudo liviano de bajo contenido sulfuroso para entrega en junio alcanzó los 126.25 dólares el barril en la contratación electrónica de la bolsa de materias primas de Nueva York antes de retroceder a 125.96 dólares al cierre.
En Londres, la mezcla Brent del Mar del Norte para entrega a término también alcanzó récords alcistas antes de asentarse en los 125.40 dólares el barril en el mercado ICE.
El viernes, el periódico The Wall Street Journal publicó un informe sugiriendo estrechos vínculos entre el presidente de Venezuela Hugo Chávez y los rebeldes colombianos. Según el periódico, tras analizar archivos de una computadora capturada durante una incursión del Ejército colombiano en territorio de Ecuador, se mostraron ofertas concretas de Chávez para armar a los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
De ser ciertas las aseveraciones, eso podría impulsar a algunos legisladores estadounidenses a declarar a Venezuela un estado patrocinador del terrorismo y a imponer sanciones a uno de los principales abastecedores de crudo a Estados Unidos.
"Si imponemos sanciones, estoy seguro que Chávez amenazará con cortar el suministro de petróleo", dijo Phil Flynn, analista de Alaron Trading Corp. "Obviamente eso tendrá un gran impacto en el precio del petróleo".
En otras cotizaciones de la bolsa Nymex, la gasolina para entrega en junio subió 6,34 centavos y llegó al récord de 3,2012 dólares el galón (3,79 litros
En el alza del precio del crudo ha sido determinante la debilidad del dólar frente a otras divisas, ya que la moneda de EU es la utilizada para la compra de esta materia prima, aunque también han influido los temores a que tensiones geopolíticas generen problemas de suministro.
Durante esta semana se ha prestado gran atención a los ataque de rebeldes a instalaciones petrolíferas de Nigeria, ya que ese país es uno de los principales abastecedores de crudo y combustibles a Estados Unidos, lo que hace que el mercado neoyorquino sea particularmente sensible a ese mercado.








