RÍO DE JANEIRO, Brasil (EFE).— El gobierno de Brasil suspendió las exportaciones de arroz de los inventarios públicos y pedirá al sector privado que haga lo mismo, en un esfuerzo por defender el mercado interno y contrarrestar el alza de precios del cereal, informó ayer el ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes.

"Como Brasil posee un excedente muy pequeño, es mejor guardarlo para el mercado interno", dijo el ministro a periodistas en Brasilia tras un acto oficial. Brasil exporta 800 mil toneladas anuales de arroz, dijo el ministro, que explicó que entre los mecanismos que pueden ser usados para restringir los envíos podrán utilizarse los aumentos de tarifas de embarque.

La suspensión de ventas de inventarios del gobierno comenzó la semana pasada, dijo Stephanes, quien se reunirá con empresarios privados para pedirles que adopten la misma medida.

El ministro dijo que el Gobierno está preocupado con el abastecimiento del mercado interno en los próximos meses, pues el cereal ha alcanzado precios récords en los mercados internacionales y cada día es más difícil importar. Los inventarios del Gobierno llegan a 1.6 millones de toneladas.

Según datos del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada —una de las principales referencias en el sector agrícola brasileño—, el saco de arroz de 110 libras pagado al productor ha subido en un 41% en el último mes, hasta 18.76 dólares.