(FOTO: ImpreMedia)
1/1

Seguramente recuerdas cuando eras estudiante y tus padres te daban una mesada, te compraban libretas nuevas cada año escolar y, como otros alumnos, tenías tu propio juego de libros y te comprabas algún capricho de vez en cuando. Pero imagínate que, de pronto, tus padres te restringen las mesadas y no te darán dinero a menos que seas muy disciplinado y muestres, no buenas, sino excelentes calificaciones. Ya no hay más libretas nuevas ni juegos de libros para ti solito. ¿Qué haces?

Te aseguro que dejarás de comprar caprichos, ahorrarás para tu almuerzo, economizarás cada hoja de tus libretas, te harás de nuevos amigos para compartir juntos un juego de libros y estudiar para los exámenes.

Eso es más o menos lo que lo que los empresarios pequeños están enfrentando. Nunca ha sido fácil llevar una empresa, pero es más complicado seguir operando en medio de una crisis que se caracteriza por las bajas ventas y el poco acceso al crédito. Por eso ahora los negociantes tienen que ser creativos, muy disciplinados con sus finanzas y buscar alianzas para sobrevivir a estos tiempos.

De acuerdo a los expertos, la mayoría de los pequeños negocios operan y crecen gracias a las líneas de crédito y los préstamos bancarios. Pero el endurecimiento en las políticas de préstamos de los bancos y el cierre sin previo aviso de líneas de crédito, les ha impuesto un reto y al mismo tiempo nuevas oportunidades.

“Lo que esta crisis va a enseñar a los pequeños negocios es a ser más eficientes y más agresivos, pero también a valorar a cada cliente y dedicarle mucho mayor atención que antes”, afirma Eduardo Figueroa, consultor de pequeños empresarios en Anaheim, California. “También va a darles oportunidad a las pequeñas empresas para que evalúen su negocio y ordenen sus finanzas—los bancos sí tienen dinero para prestar, pero le otorgarán dinero a aquellos que muestren un estado financiero estable y disciplinado”, agrega.