WASHINGTON, DC.— El apoyo del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, a la concesión inmediata de ayudas al sector del automóvil parece haber motivado a la Casa Blanca a acelerar los préstamos para rescatar a los fabricantes estadounidenses.
Ayer, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, dijo que la Administración del presidente saliente George W. Bush considerará "las ideas del Congreso para acelerar fondos que ya han sido apropiados en el programa de préstamos" para la industria del automóvil.
La declaración de Fratto se produjo menos de 24 horas después de que Bush y Obama se reunieran en la Casa Blanca por primera vez.
Durante el encuentro, el presidente electo urgió a Bush a que tomara de forma inmediata medidas para salvar a los fabricantes estadounidenses de una muerte que muchos consideran casi cierta.
De los tres principales fabricantes estadounidenses, los llamados Tres Grandes de Detroit, General Motors (GM) es quien se encuentra en peor situación.
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi pidió ayer una "ayuda financiera de emergencia y limitada" para la industria automotora, la cual sería completada dentro de unos días.
Cinco días después de los nefastos resultados financieros anunciados por General Motors Corp. y Ford Motor Co., Pelosi respaldó un proyecto de ley que facilitaría la inclusión de las empresas automotoras en el programa de rescate financiero de 700,000 millones de dólares aprobado por el Congreso en octubre.
En una declaración escrita, la representante demócrata de California dijo que la ayuda es necesaria "a fin de evitar la quiebra de una o más de las grandes empresas estadounidenses fabricantes de automotores, lo que tendría un impacto devastador en nuestra economía, especialmente entre los hombres y mujeres que trabajan en esa industria".
La compañía ha perdido en los últimos meses miles de millones de dólares y con la crisis de los mercados crediticios se le está agotando el dinero en efectivo.
La compañía ha perdido en los últimos meses miles de millones de dólares y con la crisis de los mercados crediticios se le está agotando el dinero en efectivo.