Washington, 9 oct (EFE).- El candidato republicano a la presidencia de EE.UU., John McCain, recibió hoy críticas de los defensores del libre mercado por su propuesta para resolver la crisis de hipotecas.
"McCain propone que el Departamento del Tesoro se convierta en banco hipotecario", afirmó en su blog la columnista ultraconservadora Michelle Malkin, quien sostiene que EE.UU. está al borde del "socialismo".
Durante su debate el martes pasado con el candidato demócrata Barak Obama, McCain reveló lo mínimo de su plan en medio de la mayor turbulencia financiera de décadas: que el Gobierno compre las hipotecas de alto riesgo y las coloque en el mercado a precios asequibles.
En un cálculo preliminar, la campaña de McCain indicó que el programa costaría unos 300.000 millones de dólares.
Ese monto no estaría incluido en los 700.000 millones de dólares que el Congreso aprobó y el presidente George W. Bush promulgó la semana anterior como plan de rescate de los mercados financieros.
"El barco ya escorado del libremercadismo republicano crujió, se volcó e inició su larga caída al fondo del mar político", comentó la columnista Nina Easton, de la revista Fortune.
"McCain nos dijo que quiere que el Gobierno nacionalice buena parte del sector hipotecario mediante la adquisición de hipotecas en riesgo y la renegociación de términos más asequibles", agrega.
El candidato republicano nunca ha sido el favorito de ninguna de las dos alas del conservadurismo estadounidense, el cristianismo fundamentalista que busca la "moralización" del país, y el fundamentalismo fiscal y económico, para el que, cuanto menos se inmiscuya el Gobierno en la economía, más prosperidad habrá.
El economista J.D. Foster, de la Fundación Heritage, un grupo de estudios con sede en Washington que ha sido durante décadas la "academia del conservadurismo", opinó que el plan de McCain no ataca el problema central, que está en los mercados de crédito.









