Las tiendas están vacías y el panorama futuro no es nada halagador.[Foto: AP]
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Al no vislumbrar una recuperación clara del gasto, los minoristas sienten que andan a ciegas en lo que respecta a cuánto recortar los pedidos para la primavera y las ampliaciones de sus tiendas, como forma de lidiar con estos cambios drásticos en la conducta de los consumidores, que se espera se mantenga igual al menos hasta el próximo año o incluso más."Ya casi no vamos a restaurantes, e incluso las compras en el supermercado se han vuelto un gran gasto", señaló Victoria Gentry, de 41 años, de Cincinnati y madre sola de una hija de 15 años, que ahora se preocupa por su trabajo en el departamento de servicios comerciales de un banco. "No más pizzas el día de pago".

Antes de que comenzara la crisis financiera a mitad del mes pasado, los clientes ya habían cambiado a marcas y tiendas con precios más bajos, además de recortar otros productos esenciales y realizar otros cambios, como arreglar la ropa en vez de comprarse prendas nuevas.

"El descenso en el gasto de los consumidores es un factor que afecta considerablemente a la actividad económica general", afirmó Scott Hoyt, director sobre economía de consumidores de economy.com, que pronostica caídas en el gasto de los consumidores, ajustadas según la inflación, hasta el primer trimestre de 2009. "Estamos rumbo a algo que durará más tiempo y será más grave que las recesiones anteriores".