Las tiendas están vacías y el panorama futuro no es nada halagador.[Foto: AP]
NUEVA YORK.— En septiembre, los consumidores estadounidenses se mantuvieron ocultos, provocando un nivel muy bajo de ventas para los minoristas y un futuro incierto que se prolongará mucho más de las fiestas, debido a que las dificultades de la crisis financiera generan más recortes en el gasto.
En los informes presentados el miércoles por parte de los minoristas sobre las cifras de ventas mensuales, ni siquiera las tiendas de descuentos se vieron inmunes al aumento en la inquietud que experimentan los consumidores acerca de su seguridad financiera."El gasto discrecional se ha visto tremendamente reducido", afirmó Ken Perkins, presidente de RetailMetrics LLC, una empresa de investigación. "Los consumidores tienen el grado de preocupación más alto que he observado al menos desde la recesión de 1991. También hay muchos factores dando vueltas en su mente".
Wal-Mart Stores Inc., el minorista más grande del mundo, informó que las ventas de artículos discrecionales habían sido bajas al publicar resultados sólidos que de todas formas fueron inferiores a las expectativas.
Target Corp. tuvo peores resultados, ya que informó una caída mayor que la esperada y afirmó que espera que los problemas con su negocio de tarjetas de crédito se prolonguen durante el resto del año. ya que los clientes tienen dificultades para realizar los pagos.
Las tiendas lujosas como Neiman Marcus Group Inc. y Saks Inc. sufrieron fuertes caídas. ya que las personas adineradas decidieron postergar la compra de zapatos de tacón de aguja de 600 dólares y otros artículos lujosos. Muchas tiendas de vestimenta y grandes almacenes ubicadas en centros comerciales, como J.C. Penney Co. y American Eagle Outfitters Inc., se ven atrapadas en esta gran caída de las ventas.
Al no vislumbrar una recuperación clara del gasto, los minoristas sienten que andan a ciegas en lo que respecta a cuánto recortar los pedidos para la primavera y las ampliaciones de sus tiendas, como forma de lidiar con estos cambios drásticos en la conducta de los consumidores, que se espera se mantenga igual al menos hasta el próximo año o incluso más."Ya casi no vamos a restaurantes, e incluso las compras en el supermercado se han vuelto un gran gasto", señaló Victoria Gentry, de 41 años, de Cincinnati y madre sola de una hija de 15 años, que ahora se preocupa por su trabajo en el departamento de servicios comerciales de un banco. "No más pizzas el día de pago".
Antes de que comenzara la crisis financiera a mitad del mes pasado, los clientes ya habían cambiado a marcas y tiendas con precios más bajos, además de recortar otros productos esenciales y realizar otros cambios, como arreglar la ropa en vez de comprarse prendas nuevas.
"El descenso en el gasto de los consumidores es un factor que afecta considerablemente a la actividad económica general", afirmó Scott Hoyt, director sobre economía de consumidores de economy.com, que pronostica caídas en el gasto de los consumidores, ajustadas según la inflación, hasta el primer trimestre de 2009. "Estamos rumbo a algo que durará más tiempo y será más grave que las recesiones anteriores".
Al no vislumbrar una recuperación clara del gasto, los minoristas sienten que andan a ciegas en lo que respecta a cuánto recortar los pedidos para la primavera y las ampliaciones de sus tiendas, como forma de lidiar con estos cambios drásticos en la conducta de los consumidores, que se espera se mantenga igual al menos hasta el próximo año o incluso más."Ya casi no vamos a restaurantes, e incluso las compras en el supermercado se han vuelto un gran gasto", señaló Victoria Gentry, de 41 años, de Cincinnati y madre sola de una hija de 15 años, que ahora se preocupa por su trabajo en el departamento de servicios comerciales de un banco. "No más pizzas el día de pago".
Antes de que comenzara la crisis financiera a mitad del mes pasado, los clientes ya habían cambiado a marcas y tiendas con precios más bajos, además de recortar otros productos esenciales y realizar otros cambios, como arreglar la ropa en vez de comprarse prendas nuevas.
"El descenso en el gasto de los consumidores es un factor que afecta considerablemente a la actividad económica general", afirmó Scott Hoyt, director sobre economía de consumidores de economy.com, que pronostica caídas en el gasto de los consumidores, ajustadas según la inflación, hasta el primer trimestre de 2009. "Estamos rumbo a algo que durará más tiempo y será más grave que las recesiones anteriores".