NUEVA YORK.— Como si se tratara de los desplazados por una catástrofe, millones de dólares salieron en estamplida de Wall Street, exactamente un año después de que la Bolsa alcanzara un récord histórico al alza.
Los precios de las acciones se desmoronaron en la última hora de la sesión de ayer, con una caída de más de 678 puntos, o el 7%, en el Promedio Industrial Dow Jones, que se hundió a su peor nivel en cinco años, luego que una agencia de crédito advirtió que podría bajarle la calificación a General Motors Corp.
El Standard & Poor’s 500 se derrumbó también en más del 7%.
Las nuevas caídas ocurrieron en el día en que se cumplió un año de que el Dow y el Standard & Poor’s alcanzaron sus niveles máximos en la historia. Desde entonces, cuando se ubicó en un récord de 1,565.15 unidades, el Dow ha visto esfumados 5,585 puntos, o el 39%.
Ayer, la causa de la oleada fue que la agencia Standard & Poor’s Ratings Services colocó bajo observación a GM y a su filial GMAC LLC, con miras a reducirle la calificación. GM ha pasado por graves predicamentos ante las malas ventas de automóviles en América del Norte.
S&P puso también a Ford Motor Co. bajo observación, con una perspectiva negativa. La agencia calificadora informó que GM y Ford tienen por ahora una liquidez adecuada, pero advirtió que la situación podría cambiar en 2009.
Y GM arrastró al Dow. Las acciones de la empresa se vinieron abajo en 2.15 dólares, o el 31%, y terminaron en 4.76 dólares. Ford se precipitó 58 centavos, o el 22%, y terminaron en 2.08 dólares.
El Dow lleva siete días de ventas intensas en momentos en que el mercado se encuentra muy preocupado por la debacle crediticia y la economía.
De acuerdo con los cálculos preliminares, el Dow cayó 678.91 puntos, un 7.3%, hundiéndose a las 8,579.19 unidades.
El índice preferencial no había caído por debajo de los 9,000 puntos desde el 6 de agosto de 2003.
El índice Standard & Poor’s cayó 75.02 puntos, un 7.6%, y llegó a 909.92 puntos; en tanto que el índice Nasdaq bajó 95.21 puntos, un 5.47%, y cerró en 1,645.12 puntos.
El Russell 2000, que mide el desempeño de las empresas pequeñas, se desplomó 47.37 puntos, o el 8.67%, a 499.20.
El Nasdaq, conformado principalmente por acciones de empresas de alta tecnología, pasó buena parte de la jornada en terreno positivo, pero sucumbió finalmente a la ola de ventas. Sin embargo, sus pérdidas fueron menos severas por las bajas relativamente modestas de empresas como Intel Corp. y Microsoft Corp.
CRÉDITOS A BANCOS
Mientras tanto, el Banco de Reserva Federal (Fed) determinó otorgar a la gigantesca aseguradora American International Group Inc. un crédito de hasta 37,800 millones de dólares, que se suma a otro entregado el mes pasado a la empresa en apuros financieros.
El Fed de Nueva York recibirá en préstamo de hasta 37,800 millones de dólares en valores de AIG con grado de inversión y renta fija a cambio de una garantía en efectivo. Esos activos fueron anteriormente prestados por aseguradoras filiales de AIG a terceras partes.
El acuerdo permitirá a AIG conseguir fondos del Fed conforme los vaya necesitando, dijo la aseguradora radicada en Nueva York en un comunicado.
Por otra parte, la Casa Blanca anunció que considera adquirir una participación en varios bancos estadounidenses y ello contribuyó a restaurar una calma relativa en los mercados financieros globales.
El propósito de dicha medida sería descongelar el mercado crediticio que amenaza a la economía mundial con una recesión. Los temores generalizados a una recesión global hicieron que el martes los inversionistas aparcaran su dinero en los bonos de la Tesorería pese a la reducción coordinada de las tasas de interés que adoptaron los principales bancos centrales del mundo.
Los inversionistas esperan además que la venta de acciones, que dio al promedio industrial del Dow Jones su noveno día consecutivo de pérdidas, haya tocado fondo.
Un funcionario gubernamental, que habló el martes por la noche a condición de guardar el anonimato porque no fue adoptada decisión alguna, dijo que los 700,000 millones de dólares incluidos en un plan de rescate aprobado por el Congreso la semana pasada permiten al Departamento del Tesoro inyectar fondos en las instituciones financieras a cambio de acciones.
El secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo el martes que la Tesorería trabaja con premura para adoptar el plan de rescate y mencionó específicamente la forma de aumentar el capital de los bancos.
"Utilizaremos todos los medios que hemos recibido para lograr una efectividad máxima, incluyendo reforzar la capitalización de las instituciones financieras de todo tipo", dijo Paulson.
El Fed redujo el miércoles su tasa interbancaria nocturna al 1.5%, del 2%, su nivel más bajo en cuatro años.
En una coordinación sin precedentes, los bancos centrales de Gran Bretaña, China, Canadá, Suecia y Suiza y el Banco Central Europeo redujeron igualmente sus tasas tras las consultas telefónicas entre sus titulares y el presidente del Fed, Ben Bernanke.
En un esfuerzo por difundir calma, el presidente George W. Bush señaló ayer durante un acto en la Casa Blanca que la economía pasaba por un "tramo muy difícil", pero no perdió el optimismo.
"Confío en las perspectivas de nuestra economía en el largo plazo", dijo.
CRISIS GLOBAL
Entre tanto, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo ayer que la situación financiera global "es muy grave", y agregó que si se actuaba de manera "rápida, efectiva y cooperativamente", se podría empezar a ver a una solución a partir de la segunda mitad del próximo año.
"La primera prioridad hoy es, obviamente, restaurar la confianza en los mercados financieros", dijo Dominique Strauss-Kahn en una rueda de prensa como parte de la asamblea general de gobernadores del FMI y Banco Mundial que se realizará este fin de semana en Washington.
Strauss-Kahn agregó que ningún país del mundo es inmune a la crisis al responder a una pregunta sobre si creía que el presidente Luiz Inácio "Lula" da Silva estaba en lo cierto al firmar que Brasil era prácticamente inmune a la crisis financiera global.
Similares afirmaciones la emitieron en días recientes funcionarios de otros países en la región, incluido el secretario de Hacienda mexicano Agustín Carstens cuando dijo en Washington hace apenas una semana que su país tenía un "buen blindaje".
Al preguntársele si México, que por su proximidad a Estados Unidos recibe los peores efectos de cualquier crisis del vecino del Norte, tenía para esta ocasión un plan de emergencia, Carstens dijo: "Lo que no está malogrado no hay que repararlo".
En los últimos días, los gobiernos de ambos países salieron a vender miles de millones de dólares en reservas para ablandar el crédito y mantener a flote sus monedas nacionales.
Según Strauss-Kahn, hace seis meses muchos hablaban sobre la "teoría del desacoplamiento", ante la idea de que los países emergentes "serán inmunes a la crisis financiera debido a una serie de argumentos que nosotros nunca creímos" en el FMI.
"Desde el comienzo hemos estado explicando que ninguna parte del mundo era inmune, aun cuando pueda producirse alguna demora o algún decremento en la fortaleza de las oleadas que afectan las economías emergentes", agregó.
Con información de AP y EFE