Militares participarán en el desfile del Bicentenario.   Óscar Mireles / Agencia Reforma
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México, 1 de Septiembre (EFE).- La Revolución mexicana (1910-1921), de cuyo comienzo se cumplirá el próximo 20 de noviembre un siglo, “fue una guerra” de héroes y villanos, pero también un suceso trágico protagonizado por un pueblo hambriento que sufrió enormemente con ese trance, algo que hoy parece olvidado, según el escritor José Luis Trueba Lara.


“La versión oficial de los hechos dice que (la Revolución) fue una epidemia de patriotismo y la verdad es que fue una guerra. Y no hay ninguna que sea bonita. Todas son espeluznantes”, dijo en una entrevista con Efe el autor de “La vida y la muerte en tiempos de la Revolución” (Taurus, 2010).


El libro, inspirado precisamente en esas aventuras y desventuras del “pueblo en sentido amplio”, el que abarca “lo mismo a los ricachones que a los pobretones”, relega a un papel secundario a las figuras consagradas por la Historia revolucionaria y rescata cómo vivió la Revolución la gente común y corriente.


"(La obra) surge justamente de mis problemas con los héroes. A mí los héroes y los vencedores no me gustan”, señaló el también docente e investigador, que tardó un cuarto de siglo en terminar su trabajo.


Éste aglutina las “memorias de puros sinnombre”, recuerdos extraídos de epistolarios, diarios y otros documentos “de consumo privado” que el autor reunió movido por el “morbo puro” de conocer el modo de vida de aquella época difícil de la Revolución.


Así aparecen como simples figurantes personajes como Pancho Villa y Emiliano Zapata, el ex presidente Francisco I. Madero, y generales como Venustiano Carranza, Victoriano Huerta y Álvaro Obregón, mientras que entran como protagonistas de la historia parteras, elegantes prostitutas, indígenas devenidos en soldados, adolescentes miserables y niños de clase alta, entre otros muchos grupos.