El amor es un sentimiento multi-esplendoroso y cada persona posee ciertas peculiaridades en lo que respecta a las leyes de atracción. Archivo
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Anualmente, celebramos la llegada de Cupido, el responsable del flechazo que nos penetra el corazón y parece asegurarnos que la diosa del amor, Afrodita, nos tenía guardado a esa persona, como parte de nuestro destino.

Pero ¿qué ocurre cuando despertamos a la realidad y nos damos cuenta, una vez echado los votos, que la persona que tenemos al lado no es necesariamente el "amor de nuestra vida" y la ilusión rápidamente se disipa? ¿De quién fue la culpa?

Las preguntas más comunes recibidas por los astrólogos son las relativas a los asuntos del corazón, todo el mundo quiere saber cuándo, por qué, y cuándo esta parte de nuestra vida dará frutos. Hay muchos ángulos para tener en cuenta al abordar esta área de investigación y no es tan sencillo como algunos textos astrológicos representan.

El amor es un sentimiento multi-esplendoroso y cada persona posee ciertas peculiaridades en lo que respecta a las leyes de atracción: botones específicos o detonantes que sólo pueden ser activados por distintivos socios potenciales.

Estos "activadores del botón" no siempre están claramente representados en el mapa de la vida de un cliente. Con demasiada frecuencia, es el planeta más oscuro, o sea el menos obvio en la carta natal, el que parece estar diciendo más sobre la relación que cualquier otra configuración en la carta.

Sin embargo, mucho se puede extraer en la evaluación de la carta lo que esencialmente hace distintivo al individuo, especialmente cuando miramos su Sol, la Luna, Mercurio y las interacciones combinadas con su temperamento en general. Si a esto sobreponemos la carta de la pareja, esto se llama Sinestría, entonces podemos ver y evaluar el comportamiento que tendrán uno con el otro.

Despertar el "amor consciente" en nosotros, hace posible que la selección que hagamos en la vida sea fructífera, segura y nos libere de las lecciones que nos aguardan en nuestro porvenir con la pareja. Aún para aquellos que ya están casados, nos abre ante la oportunidad de ver cuándo surgirán las diferencias en el amor, los problemas y las causas que provocarán los conflictos en la pareja.

Esa dosis de anticipación nos permite conseguir el remedio, para que podamos vivir mejor el presente, fortaleciendo así el futuro como pareja.

¡Detente por un segundo! ¿Acaso no mereces saber, para fortalecer tu futuro, cómo te irá en el amor? Somos capaces de gastar en una sortija de compromiso, en una boda costosa, la luna de miel, la casa y los muebles. Sin embargo, somos incapaces de descubrir si la relación en la que nos estamos envolviendo, será fructífera o no.

El flechazo de Cupido no tiene que ser mortal. Basta con que evaluemos objetivamente nuestra relación y cuándo nos conviene entrar en una a largo plazo para prevenir separaciones y momentos inciertos con nuestra pareja.

Se puede comunicar con David Hernández en el 407-542-5082.