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La magia de comer bien
La buena nutrición tiene consecuencias favorables en lo físico, lo mental y lo emocional, por eso es importante que cuides lo que comes.
- Adolfo Córdova/Agencia Reforma |
- 2009-11-17
- | La Raza
La magia de comer bien. (Foto: Agencia Reforma)
El truco es que no hay truco, basta "comer en conciencia", es decir, tomarse el tiempo necesario para saborear cada alimento, saber de dónde viene, hacer las combinaciones correctas, equilibrar la ingesta de los distintos nutrientes y... ¡abracadabra! empiece a notar cómo se siente mejor.
"Una buena nutrición tiene siempre resultados positivos que contribuyen al bienestar físico, mental y emocional, sentando las bases para un notable incremento de la energía, mejores estados de ánimo y una base para la longevidad", explica el chef yogui Mariano Garcés, creador del concepto "Magia culinaria".
Con este proyecto gourmet de cocina fusión saludable, Mariano busca enfatizar el poder de la alimentación para incrementar la calidad vida, y quiere rectificar la creencia básica de que "somos lo que comemos y comemos lo que somos".
"La magia culinaria se traduce como la comida que va de la tierra al cuerpo, mezclando el equilibrio de la cocina macrobiótica y ayurvédica, fusionada con técnicas francesas, sabores orientales, latinos y del mediterráneo. Siempre utilizando los más frescos ingredientes locales de cada región, en su mayoría orgánicos, granos enteros, grasas buenas y endulzantes naturales.
"El resultado es una cocina de alimentación sana, que pone énfasis igual en cuerpo, mente y espíritu, esforzándose en restablecer la armonía natural del individuo", señala.
Ases bajo la manga
La filosofía macrobiótica sostiene que todo aquello que se consume modifica el estado de ánimo y la calidad de vida. De ahí, la importancia de comer con sentido, consentirse e involucrarse con lo que come, no sólo "comer por comer", advierte el chef yogui, sino que concentrarse en los alimentos.
"Hay que pensar en lo que estás comiendo. Si comes una ensalada pensando en la arrachera que tiene el de a lado, le estás dando información a tu cerebro para que genere las enzimas necesarias para sintetizar la arrachera y no tus vegetales", afirma Garcés.
Otra clave en la cocina macrobiótica es la trofología de los alimentos, que consiste en cuidar la combinación de éstos para que tengan un efecto positivo en el cuerpo y en la vida diaria.
Por ejemplo, es importante evitar combinar dos proteínas en un mismo plato, resulta preferible consumirlas en tiempos diferentes o en todo caso optar por mezclar proteína animal con vegetal.
Tampoco es recomendable, explica Garcés, combinar azúcares, como féculas, con proteínas de carnes como res, cordero o cerdo, como sería una hamburguesa con papas fritas, ya que requieren de enzimas distintas para sintetizarse en el cuerpo, lo que ocasiona una acumulación de ácidos en el cuerpo que pueden derivar en enfermedades, además de un proceso digestivo más retardado.
El mago
Mariano creció entre fideos y pan horneado en casa. El sazón de su abuela Águeda entrenó su paladar haciéndolo un chef amateur desde muy joven. Luego formalizó su conocimiento culinario estudiando la carrera de Chef en la Escuela Superior de Hotelería en Buenos Aires al tiempo que aprendía de cocineros y profesores indios la sabiduría detrás de la cocina macrobiótica.
En 2003 llega a México y descubre los sabores regionales para crear platos únicos que desde entonces ha servido en distintos restaurantes para diversas personalidades como Lord y Lady Bohn (director HSBC Londres ) y el príncipe Sergei de Yugoslavia y su esposa Eleonora.
Como practicante de yoga, con más de 15 años de experiencia, también lo han buscado múltiples profesores de yoga de México, Los Angeles, San Francisco, San Diego, Seattle, entre ellos, el instructor de Madona.
¿Dónde lo encuentro?
Mariano es el chef yogui en el restaurante del Retiro Spa "La Buena Vibra", en Tepoztlán, México. Ahí, aprovecha los vegetales cultivados orgánicamente en una hortaliza y supervisa la compra de todos los demás alimentos para asegurarse que tengan un origen saludable. Imparte cursos en distintos puntos del País y clases particulares. Más información en www.marianogarces.com
Actos mágicos
-Base su nutrición en comidas elaboradas con granos y evite carnes rojas, pollo y lácteos.
-Prefiera verduras, frutas y leguminosas de la región, los alimentos del mar y las bebidas de origen natural.
-Evite los alimentos procesados, el azúcar y la sal refinadas, consuma sal de mar y mascabado.
-Sustituya las carnes rojas por proteínas de pescados, lentejas, habas, soya y frijol; y lácteos por el calcio en Charales, sardinas, brócoli y fresas.
-Pruebe los alimentos por su sabor no endulce o sale todo.
-Pregúntese de dónde vienen los alimentos que consume, infórmese de las marcas de alimentos que usan transgénicos y evite su compra.
-Vaya al mercado, busque productos orgánicos locales y favorezca el comercio justo.
-En la madurez, evite los lácteos. Si, por ejemplo, le gustan los quesos, esparza un poco de pimienta negra molida que ayuda sintetizar la lactosa.
-Para mejorar la digestión de leguminosas, como frijoles, lentejas o garbanzos, durante la cocción integre un pequeño trozo de alga kombu
-Practique yoga y medite.
Junto a los platillos
Ensalada verde
Consumir verduras de hoja verde, como acelgas, lechugas o espinacas, aumentará sus niveles de ácido fólico. Una ensalada como ésta, sin aderezos y con ingredientes en su mayoría cultivados en una huerta orgánica, integra lechugas, espinacas, albahaca, jitomate cherry, nueces, miel de agave arúcula y queso parmesano que además de calcio y ácido fólico aportan omega 3, vitamina A y E, hierro, fósforo y proteína.
Si va ingerir alimentos crudos, Garcés recomienda comerlos en el primer tiempo ya que requieren de un mayor tiempo de digestión.
Camarones en chutney de mango
Según la filosofía macrobiótica, explica Garcés, la ingesta de alimentos debe estar repartida como sigue: 50 por ciento de cereales integrales, como arroz, trigo o cebada; 25 de verduras crudas, cocidas al vapor o asadas; 10 para un consomé o sopa de vegetales; 5 de algas, como la kombu, hijiki o nori; 5 de leguminosas como frijoles, garbanzos o soyas; y 5 para proteína cárnica de pescado o camarón.
Este arroz al curry, con semillas de calabaza, girasol, nueces y jitomates cherry resulta una buena opción para cubrir la demanda de cereales y calorías que el cuerpo necesita.
Los camarones salteados en gi, con jengibre, ajo, desglasados al final con un poco de tequila para darles el aroma y un chorrito de salsa de soya; sobre un chutney de mango, vinagre de manzana y vino blanco.
Ambos platillos están servidos por separados ya que se deben ingerir así, sin mezclarlos y en diferentes tiempos. Así no se combinan proteínas cárnicas con féculas.
Así lo dijo
"Si no cuidamos nuestro cuerpo, que es el templo de nuestra alma, jamás alcanzarás tus metas, ya lo dijo el Dalai Lama, 'sin físico no hay meta"
Mariano Garcés, chef yogui
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