(FOTO: Contigo)
1/3

Generalmente, las personas reaccionan de modo diferente a situaciones que provocan miedo.

"Estas diferencias dependen de la personalidad y experiencias personales, y también de la enseñanza de los padres y otras personas influyentes. Como cada uno de nosotros pasa por experiencias diferentes, difiere también la intensidad y frecuencia del miedo", agrega.

Las experiencias de la niñez pueden dar como resultado las causas primarias de miedo. La presencia de un dolor físico también puede estimularlo.

"El miedo nos afecta física, emocional y espiritualmente. Lo mejor es identificar a qué le tememos, y reconocer las consecuencias que trae a nuestra vida personal. Es importante hallar la manera de enfrentarlo. Cuando el miedo paraliza nuestras acciones, es recomendable buscar la ayuda de un profesional".

Pero si no llegas a estos extremos, te invitamos a disfrutar de los divertidos sustos que ofrece Halloween con sus casas encantadas, disfraces terroríficos, películas de terror y un empacho de dulces.