Será posible convencer a tu pareja de algo que no quieren hacer? ¡Claro que sí! Todo en esta vida es negociable. El secreto para conseguir lo que deseas no radica en lo que pides, más bien en cómo y cuándo lo pidas. Sigue estos consejos:

Busca el mejor momento

Si tu pareja llegó hambriento a la casa luego de pasar dos horas varado en el tráfico, no se te ocurra decirle: "Es hora de reemplazar mi auto y comprar uno nuevo". Porque lo más seguro escucharás: "¡Estás loca!" Procura hacer tus peticiones en una atmósfera relajada, cuando no haya estrés ni interrupciones, así estará más receptivo a escucharte.

Usa palabras sutiles

La forma más rápida de que alguien te de lo que deseas es por medio de palabras dulces. Si esta noche quieres ser la dueña de la televisión, en vez de decirle: "¡Eres un desconsiderado! No eres el único que vive en esta casa. Siempre tenemos que ver el programa que se te antoja". Mejor dile en un tono calmado: "Me haría muy feliz si hoy ves la novela conmigo".

Ve al grano

Debido a que tenemos miedo a que nos digan que no, vacilamos en expresar claramente lo que queremos y damos vueltas como un carrusel sin llegar a ninguna parte. En lugar de decir: "Hagamos planes para irnos de vacaciones", decimos, "¡Qué lindo sería hacer algo distinto y tomarnos un descanso!" No esperes que te lea la mente, ¡dile lo que quieres!

No te enfoques en ti

A la hora de pedir es un gran error enfocarte sólo en tus necesidades. Lo que motiva a otro a complacerte es el beneficio que pueda recibir a cambio. Déjale saber cómo se beneficiará al ceder a tu petición. Por ejemplo, dile: "Si compramos ese mueble que quiero para la sala familiar, ambos estaremos más cómodos cuando veamos televisión".