En julio de 2007, el congresista republicano Mark Kirk propuso el envío de condones a las zonas pobres de México para disminuir la tasa de crecimiento poblacional en ese país, lo que eventualmente a su parecer sería una solución a largo plazo para el problema de la inmigración indocumentada desde esa nación. Pues esa declaración, así como su respaldo al proyecto de ley Sensenbrenner (HR-4437), que declaraba como delincuentes a todo aquel que ofreciera ayuda a algún inmigrante indocumentado, están a punto de explotarle en la cara. La cortesía proviene de una campaña nacional contra candidatos que utilicen a los inmigrantes como chivos expiatorios de los múltiples problemas que enfrenta EE.UU. Y muy a tiempo, porque Mark Kirk quiere disputar la curul que alguna vez perteneció al ahora presidente Barack Obama. ¡Sí, Kirk quiere representarnos en uno de los dos escaños de Illinois en el Senado! Y este legislador no sólo arremete contra los mexicanos, sino también lo hace contra los árabes. Según la Coalición de Illinois Pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), a finales de 2005 Kirk apoyó la idea sobre la segregación o persecución racial de los árabes en los aeropuertos. En noviembre pasado Kirk se reeligió como congresista del Distrito 10 con una diferencia de sólo seis puntos porcentuales sobre su contrincante demócrata Dan Seals. En esa misma elección, el 79% de los votantes latinos y el 58% de los asiáticos rechazaron la continuidad de Kirk en su propia demarcación. Por favor que alguien le cuente a este republicano del creciente impacto político de los inmigrantes en el Estado de Illinois. Los votantes latinos podemos ya definir elecciones (¿verdad Obama?) y no estamos dispuestos a sufrir ataques sin responder a la agresión en las urnas.