Finalmente me vi en televisión. Y no estaba dando noticias en español. Me vi en realidad representada en el programa de CNN "Latino in América" (Latino en Estados Unidos) junto con docenas de otros latinos que, como yo, hacen parte de la minoría más grande en este país; 50 millones y creciendo.
El documental de Soledad O'Brien que fue transmitido los días 21 y 22 de octubre ha generado opiniones encontradas. Yo estoy del lado de quienes piensan que tanto ella como sus productores hicieron un magnífico trabajo. Sí, es posible que pudieron haber tenido un mejor balance entre las historias de éxito y las de los retos que enfrentan los latinos jóvenes como el embarazo y el suicidio en adolescentes. Pero que yo recuerde, es la primera vez que pudimos ver en la televisión en inglés una imagen más amplia de quiénes somos los latinos, nuestros problemas y desafíos, la tremenda contribución que hacemos a la sociedad y la diversidad que tenemos dentro de nuestra propia comunidad.
La pregunta es: ¿Son suficientes 4 horas de programación en dos días para cambiar la percepción negativa que una parte de los norteamericanos tiene acerca de los hispanos? ¿Qué sucede después que la historia deja de ser puesta al aire?
Las únicas imágenes de los latinos mostradas en CNN serán las que presenta el controversial presentador Lou Dobbs quien ha estado obsesionado durante años culpando a los inmigrantes del sur de la frontera, de todos los males de éste país, mostrándolos como criminales e invasores que esparcen maldad.
La comunidad latina no sólo ha crecido en números sino que se ha esparcido por los 50 estados llevando diversidad a comunidades en todos los rincones del país. Nuestro poder adquisitivo es enorme y cada vez mayor.
Somos una comunidad orgullosa de nuestra herencia cultural y pasamos nuestras tradiciones a nuestros hijos. Somos una comunidad joven. La edad promedio entre los latinos es de 27 años. Se espera que la población escolar hispana aumente en un 166 por ciento para el 2050. Esto significa que el futuro de este país estará en las manos de nuestra juventud latina.
"Latino in América" puede percibirse tan sólo como otro especial de televisión o quizás podría ser el principio de un cambio de actitud. Este es un momento perfecto para que la gente en este país comience a conocer mejor a sus vecinos. Después de todo, somos norteamericanos también y un día seremos la mayoría, no solamente la minoría más grande.
Finalmente me vi en televisión. Y no estaba dando noticias en español. Me vi en realidad representada en el programa de CNN "Latino in América" (Latino en Estados Unidos) junto con docenas de otros latinos que, como yo, hacen parte de la minoría más grande en este país; 50 millones y creciendo.
El documental de Soledad O'Brien que fue transmitido los días 21 y 22 de octubre ha generado opiniones encontradas. Yo estoy del lado de quienes piensan que tanto ella como sus productores hicieron un magnífico trabajo. Sí, es posible que pudieron haber tenido un mejor balance entre las historias de éxito y las de los retos que enfrentan los latinos jóvenes como el embarazo y el suicidio en adolescentes. Pero que yo recuerde, es la primera vez que pudimos ver en la televisión en inglés una imagen más amplia de quiénes somos los latinos, nuestros problemas y desafíos, la tremenda contribución que hacemos a la sociedad y la diversidad que tenemos dentro de nuestra propia comunidad.
La pregunta es: ¿Son suficientes 4 horas de programación en dos días para cambiar la percepción negativa que una parte de los norteamericanos tiene acerca de los hispanos? ¿Qué sucede después que la historia deja de ser puesta al aire?
Las únicas imágenes de los latinos mostradas en CNN serán las que presenta el controversial presentador Lou Dobbs quien ha estado obsesionado durante años culpando a los inmigrantes del sur de la frontera, de todos los males de éste país, mostrándolos como criminales e invasores que esparcen maldad.
La comunidad latina no sólo ha crecido en números sino que se ha esparcido por los 50 estados llevando diversidad a comunidades en todos los rincones del país. Nuestro poder adquisitivo es enorme y cada vez mayor.