La recesión "seguramente ya terminó", dijo en septiembre Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos. El problema es que, más allá del repunte de la bolsa de valores, nada ha cambiado desde entonces y no se siente todavía que estén llegando nuevos y mejores tiempos.
Incluso si son ciertas las declaraciones del presidente estadounidense Barack Obama de que ve "rayos de esperanza" en la economía, tendrá que pasar mucho tiempo para que los millones de personas que han perdido sus empleos y sus casas los recuperen.
Se acabó la época –caracterizada por el concepto japonés del "salaryman"– en que un joven en cualquier parte del mundo podía esperar un empleo estable en una sola empresa por toda su vida. Terminó la era de la estabilidad laboral.
Bienvenidos a la época de la reinvención. En estos días el que no se adapta a las nuevas reglas del mercado, se muere (literal o laboralmente). Sólo los flexibles y tolerantes sobreviven.
¿Se acuerdan de Xavier Serbia? El fue uno de los muchachos que tuvo extraordinario éxito con el grupo musical Menudo. Hace poco conversé con él y me contaba cómo una buena parte de la fortuna que hizo de adolescente desapareció por malos manejos.
En lugar de insistir en una carrera musical que ya no daba más, Serbia se bajó de la moto, aprendió de sus errores, se reinventó y ahora es un exitoso asesor de finanzas. Y en su libro "La Riqueza en Cu4tro Pisos" explica cómo tener control de nuestro propio dinero, cómo lograr la independencia financiera y cómo ser flexible como un bambú en época de crisis. Serbia se reinventó.
También se ha reinventado el dueño de una tienda en Miami Beach que queda cerca de mi clase de yoga. En el letrero de la entrada ofrece inyecciones de botox, vacunas contra la gripe y asesoría legal para inmigrantes. No sé si es doctor, abogado o improvisado. Pero tan pronto pegó la crisis, él expandió sus servicios y siempre veo a gente en la sala de espera.
Estados Unidos es el país de las reinvenciones. Aquí nada es imposible. Cuando explotó la crisis financiera hace un año, ¿en qué moneda pusieron su dinero los inversionistas del planeta? No fueron euros, ni pesos mexicanos o bolívares venezolanos. Fueron dólares norteamericanos.
El mundo le sigue apostando a Estados Unidos.
A pesar de todo. Y el secreto está en su luchadora tradición inmigrante y en esa persistente manía de ver hacia delante.
La recesión "seguramente ya terminó", dijo en septiembre Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos. El problema es que, más allá del repunte de la bolsa de valores, nada ha cambiado desde entonces y no se siente todavía que estén llegando nuevos y mejores tiempos.
Incluso si son ciertas las declaraciones del presidente estadounidense Barack Obama de que ve "rayos de esperanza" en la economía, tendrá que pasar mucho tiempo para que los millones de personas que han perdido sus empleos y sus casas los recuperen.
Se acabó la época –caracterizada por el concepto japonés del "salaryman"– en que un joven en cualquier parte del mundo podía esperar un empleo estable en una sola empresa por toda su vida. Terminó la era de la estabilidad laboral.
Bienvenidos a la época de la reinvención. En estos días el que no se adapta a las nuevas reglas del mercado, se muere (literal o laboralmente). Sólo los flexibles y tolerantes sobreviven.
¿Se acuerdan de Xavier Serbia? El fue uno de los muchachos que tuvo extraordinario éxito con el grupo musical Menudo. Hace poco conversé con él y me contaba cómo una buena parte de la fortuna que hizo de adolescente desapareció por malos manejos.
En lugar de insistir en una carrera musical que ya no daba más, Serbia se bajó de la moto, aprendió de sus errores, se reinventó y ahora es un exitoso asesor de finanzas. Y en su libro "La Riqueza en Cu4tro Pisos" explica cómo tener control de nuestro propio dinero, cómo lograr la independencia financiera y cómo ser flexible como un bambú en época de crisis. Serbia se reinventó.