Me da mala espina. Lo que está pasando en El Salvador comienza a pasar de castaño a oscuro.

Ya no se trata de los típicos dimes y diretes de una contienda electoral. Las pasiones políticas empiezan a desbordarse y lo que uno observa cada día le pone la piel de gallina.

Un grupo de connotados catedráticos de universidades estadounidenses no tuvo reparo en asegurar que el gobierno de Antonio Saca alista un fraude para las elecciones de enero y marzo próximo.

Porque no estamos hablando de Juan del Pueblo emitiendo una opinión cualquiera. Se trata de académicos de Yale, el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Nueva York, entre otros prestigiosos centros de educación.

Allí se habla de cambios al Código Electoral que podrían facilitar un fraude, de violencia política adobada con impunidad y de amenazas veladas del gobierno de Estados Unidos al país centroamericano si elige un gobierno de izquierda.

Por lo pronto, al menos el nuevo gobierno estadounidense ya comenzó a tomar cartas en el asunto al anunciar que el embajador en San Salvador, Charles Glazer, se irá del cargo al igual que todos los demás que ostentan cargos como éste y no son diplomáticos de carrera.