De momento, las mascarillas de oxígeno y el cinturón de seguridad seguirán siendo gratis. Pero los pasajeros de aerolíneas tendrán que acostumbrarse a que las últimas tendencias de cargos extra por casi todo lo demás, permanecerán.
Los llamados "ingresos auxiliares" van ganando protagonismo y son cada vez menos un ingreso secundario.
En 2008, las aerolíneas mundialmente generaron 10,250 millones de dólares gracias a dichos ingresos, un 345% más que en 2006, según datos de la consultora IdeaWorks, que cita a American Airlines, United y Delta como las compañía que generaron cifras más altas en esta categoría.
Para algunas compañías, las tasas por la segunda o tercera maleta, los bocadillos que venden a bordo o el cargo por película, por citar sólo algunos de estos ingresos auxiliares, suponen ya el 4% de su ingreso total.
"El servicio esencial que una aerolínea ofrece es un viaje seguro al destino elegido. Eso y sólo eso es lo que un pasajero obtiene con las líneas de costos ultrabajos" dice Raphael Bejar, director ejecutivo de AirSavings, una consultora del sector de compañías aéreas que participó a fines de la semana pasada en la Conferencia de Ingresos Auxiliares en la Industria Aérea (ARAC), que se celebró en Los Ángeles.
Según el Departamento de Transporte, en la primera mitad de 2009, la industria estadounidense generó 3,800 millones de dólares en estos sobrecargos, más del doble del año anterior.
"En el entorno actual, la industria está examinando todas las áreas posibles de ingresos. Pero nosotros nos enfocamos en que se trate de opciones que verdaderamente aportan un valor añadido al cliente", dijo Patricia Condon, portavoz de Virgin America. Señaló que su compañía ha obtenido buenos resultado con servicios como la opción de ver películas de estreno o pagar por un cóctel de lujo, que a menudo pueden pagarse desde un lector de tarjetas ubicado en el asiento.







