Hace medio año que la vida de Rosalinda Ortiz está trastornada porque ha tenido que abrir un negocio ambulante de quesadillas y dejar a sus tres niños solos para hacerse semanalmente de 400 pesos (unos 40 dólares) y así cubrir los gastos básicos familiares.
Su marido, un indocumentado que trabajaba como albañil en Wisconsin, dejó de enviarle dinero desde que se quedó sin empleo y peregrina buscando trabajo en varios estados de la Unión Americana: de Wisconsin a Chicago; de Illinois a Las Vegas, Nevada… actualmente se encuentra en Texas, pensando en cruzar la frontera de norte a sur.
"Está buscando trabajo y lo poco que gana se le va en renta y comida… pero yo le digo que se espere, ¿qué va a hacer aquí?, ni siquiera tenemos casa propia", cuenta Rosalinda, quien vive en Pilcaya, comunidad del norte guerrerense, a 200 kilómetros del Distrito Federal: una zona rural de alta emigración.
La casa de Rosalinda, como muchas otras dependientes de las remesas de los emigrantes, se ha quedado en obra negra, a medio construir, como parte de las afectaciones por la disminución de envío de dólares debido a la recesión y las políticas anti-inmigratorias estadounidenses.
Esto, aunado a la caída del dólar -que la semana pasada se apreció por debajo de los 10 pesos, un nivel que alcanza por primera vez desde octubre de 2002- está deteriorando la economía rural mexicana como onda expansiva.
PRIORIDAD A ALIMENTOSEl Banco de México estima que el 12.6% de las familias de los municipios en el país reciben dinero de Estados Unidos.
Ante la crisis, la mayoría de las familias dependientes de las remesas dan prioridad a los gastos de alimentación, medicinas y educación de los niños y dejan a un lado el ahorro para la edificación de sus casas y otros gastos más superfluos.
"Es la ley de la supervivencia", dice Arturo Cárdenas, director de Desarrollo Rural del Ayuntamiento de Pilcaya, donde alrededor del 80% de los negocios, principalmente los de la construcción, la ropa y el calzado y los eventos de diversión pública, van en picada.
"México es adicto y fuertemente dependiente de las remesas", subraya en entrevista Rodolfo García Zamora, investigador del doctorado en Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
"Este país necesita al menos un millón 200 mil empleos al año y los gobiernos no han tenido la capacidad de generarlos en los últimos 20 años", observó el catedrático.
En la actualidad las remesas son la segunda fuente de ingresos de divisas para México, sólo detrás de la exportación de crudo y por encima de la inversión extranjera que hasta el año pasado gozaba de jugosos incrementos.
En 2007 los envíos de dinero ascendieron a 23,979 millones de dólares y en 2006 también se registró un crecimiento del 15.1% comparado con el año anterior.
Sin embargo, durante el primer semestre de 2008 las remesas bajaron en un 2.2%, para ubicarse en 11,601 millones de dólares, según estimaciones del Banco de México.
García Zamora considera que estas estadísticas podrían quedarse muy por debajo de la realidad: "los cálculos oficiales no toman en cuenta que los emigrantes están enviando el dinero a través de otros paisanos".
Bajo este esquema, considera que la disminución de envíos en 2008 podría alcanzar los 20 puntos porcentuales.
YA NO ENVÍA NADAPatricia Espinosa, una mujer que se emplea como sirvienta en el municipio de Tonatico, Estado de México, aledaño a Pilcaya, lamenta que su hija, quien vive en Waukegan, Illinois, ya no le envía 100 dólares mensuales, pero está aún más preocupada porque la muchacha ya ni siquiera puede con sus propios gastos.
"Ya no le cuento mis problemas, pero debí pedir prestado para que no me echaran de la casa que rento", dice Patricia.
Para hacer frente a la situación, el gobierno del Estado de México, a través del Instituto para la Mujer, implementó algunos programas de capacitación y préstamo para las madres con niños pequeños que han dejado de recibir remesas.
"Es una situación de emergencia", advierte Fernanda García, subcoordinadora de Enlace Internacional de Mexiquenses en el Exterior. "Además de que no hay dinero, nos estamos enfrentando con el regreso masivo de emigrantes".
En lo que va del año, alrededor de 100 mil mexiquenses han retornado a sus comunidades de origen debido a su pobre situación financiera y social en EE.UU., que inicia con un despido laboral, seguido por un encierro forzado ante el temor de ser atrapado por autoridades migratorias y finalmente culmina con la deportación voluntaria.
En una visita que el investigador García Zamora realizó recientemente a 25 comunidades zacatecanas, encontró que los emigrantes que retornan están económicamente inactivos, debido a que "no se tiene la capacidad de recibirlos productivamente".
La Secretaría del Migrante, en el Estado de Michoacán, pretende hacer una encuesta, con ayuda de los Centros Municipales, con la finalidad de saber en qué se invierten las remesas que envían los paisanos.
"Necesitamos conocer cuántos miembros integran los grupos familiares para saber cómo se distribuye el envío", señala la titular de la secretaría, Alma Valencia, quien se dice preocupada por la disminución del envío de remesas.
MICHOACÁN LA SUFREEn el primer semestre del año el ingreso de remesas en Michoacán fue de 1,136 millones de dólares, 1.47 por ciento menos que en el mismo periodo de 2007.
Los proyectos regionales del programa 3X1, donde por cada peso que aportan los emigrantes, los gobiernos estatal y federal aportan otro, también han sido afectados en esta región del suroeste mexicano.
En 2007 se recibieron en promedio 250 proyectos, mientras que para el 2008 se recibieron sólo 118, poco menos de la mitad que el año anterior.
"No soy alarmista, pero hay que tomar en cuenta que durante años las remesas han evitado una crisis social en el país y por eso hay que pensar ya en alternativas", advierte García Zamora.
SOLIDARIDAD DE EMIGRANTESEl gobierno de México recurrió a la solidaridad de los emigrantes para que provean de más recursos económicos que ayuden a sortear la crisis generada por la disminución de remesas, cuyos efectos comienzan a sentirse en la economía nacional.
En entrevista exclusiva con La Opinión, el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, solicitó a los clubes de migrantes y todos los mexicanos en el exterior invertir en proyectos productivos en las comunidades donde han dejado de llegar divisas o donde han regresado paisanos repatriados que necesitan empleo.
"Requerimos ayuda de los clubes de migrantes: su organización, su cercanía, su arraigo y su interés por invertir. Sus recursos son algo fundamental", dijo antes de tomar el vuelo rumbo a Los Ángeles, donde realizó una visita oficial de 36 horas.
"Es gente nuestra, son paisanos y su compromiso con México es indispensable para este país", agregó al explicar su apuesta para expandir el Programa 3x1, donde por cada peso que dan las organizaciones de migrantes para infraestructura o proyectos productivos los gobiernos estatales y el federal aportan otro tanto.
Y ADEMÁS REPATRIACIONESAl panorama se agregan los reportes oficiales sobre las repatriaciones voluntarias: según la cancillería, hasta el pasado 12 de agosto han regresado a sus comunidades 5953 connacionales, a través del programa Repatriación Voluntaria y por otras vías alrededor de 19 mil.
"Tenemos que buscar la forma de superar esta crisis porque en la medida que haya una cantidad mayor de repatriados, además de los jóvenes que se van incorporando a la vida laboral, hay un reto mayor", destacó el secretario.
En tanto, asegura que el gobierno ha tomado medidas para amortiguar la crisis. Éstas incluyen incentivos fiscales para las zonas de marginación, aumento del gasto público, programas de empleo temporal y para contratación de emigrantes.
Asimismo, ampliarán el programa piloto Repatriación Humanitaria, puesto en marcha por las autoridades mexicanas en Tijuana y Nogales con la intención de ayudar a los deportados con alojamiento, comida y transporte para facilitar su regreso a casa.
Mouriño aseguró que su viaje a Los Ángeles fue prioritario. "Estar con la comunidad de mexicanos, reunirme con los líderes de los migrantes para intercambio de ideas y saber así exactamente cuáles son los problemas más sentidos", aseguró.









