Manifestantes a las afueras de Republic Windows & Doors el 9 de diciembre. (FOTO: La Raza_
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¡Hasta que haya justicia!, gritaban los activistas, miembros del sindicato, religiosos y jóvenes a las afueras de la fábrica de ventanas y puertas Republic Windows & Doors, por la Division y la Halsted, en el norte de Chicago.

Desde el viernes pasado, unos 240 trabajadores, apoyados por el sindicato United Electrical Workers (UE), se apostaron dentro de la fábrica en una acción pacífica, pero firme.

Estos hombres y mujeres exigen a la compañía que les pague las vacaciones e indemnización por despido que les debe, después de que les mandara a la casa con sólo 3 días de notificación, violando la ley federal WARN.

La Worker Adjustment and Retraining Notification Act obliga a un mínimo de aviso de 60 días para el cierre de una planta de más de 100 empleados.

Armando Robles, presidente del local 1110 del UE, lo expresó así: "Nosotros somos América y nosotros vamos a pelear por nuestros derechos. Mis compañeros y yo decidimos quedarnos aquí desde el momento en que supimos que nuestro patrón nos quería pisotear".

A las afueras de la planta, un grupo de trabajadores comen un pollo a las brasas que les han traído, entre muchas otras muestras de apoyo y solidaridad de parte de la comunidad. Justo a su lado, los activistas han puesto un gran muñeco inflable que representa a un banquero con cara de rata, que con un habano en la boca y bolsas llenas de dólares en las manos es un símbolo de avaricia.

Gran parte de la protesta ha estado dirigida hacia Bank of America, entidad que cortó su línea de crédito a la fábrica, lo cual, según los directivos de la misma, fue lo que ocasionó el cierre y los despidos.