WASHINGTON, D.C.- Un resultado estrecho se espera para el sábado, cuando sea votado el proyecto de ley de la Cámara de Representantes para la reforma de salud. A pesar del apoyo dado ayer por la Asociación de Retirados (AARP) y la Asociación Médica Estadounidense (AMA), la legislación ha sido fuertemente cuestionada, especialmente en áreas como inmigración y aborto.
Aunque el panorama para los proponentes se ve alentador tras el respaldo de estas prestigiosas organizaciones y a pesar de la visita del Presidente Barack Obama al Congreso aún no existe seguridad de que obtenga los 218 votos necesarios.
Mientras, el partido republicano enfocó sus energías en un rally masivo en las afueras del Capitolio. Ahí, líderes como el presidente de la Conferencia Republicana de la Cámara de Representantes Mike Pence y el líder de la minoría en el Senado John Boehner, dijeron que la propuesta impulsada por la presidenta de la Cámara Baja Nancy Pelosi "amplía el poder y control del gobierno, sube los impuestos y derrocha el dinero de los contribuyentes".
Las afirmaciones fueron vitoreadas por miles de manifestantes que pedían al unísono "maten esa ley".
Dos de las áreas más polémicas de la propuesta son aborto e inmigración, temas que de acuerdo a diversos reportes, aún se están negociando en el Capitolio con los llamados demócratas moderados.
Cuando el proyecto fue presentado la semana pasada, congresistas hispanos como el demócrata Xavier Becerra dejaron claro que se estaba discutiendo la posibilidad de que los indocumentados tuvieran la opción de comprar seguro médico con su propio dinero.
Este tema ha circulado en el Capitolio y en las actualizaciones en el proyecto de la Cámara de Representantes, sobre todo respecto a la verificación.
La Casa Blanca parece tener una postura diferente y éste parece ser uno tema que cuatro congresistas hispanos discutieron ayer con el Presidente en una reunión privada.
No obstante, Xavier Becerra, Charlie González, Lucille Roybal-Allard y Nydia Velázquez, Presidenta del Caucus Hispano, no dieron declaraciones a la prensa a la salida del encuentro.
Consultada por La Opinión antes del encuentro Velázquez dijo que "se están haciendo progresos" refiriéndose al voto de mañana, sin embargo reconoció que aún se está negociando el lenguaje del proyecto. A su vez, recalcó respecto a su la reunión con Obama que "no podía adelantar nada" y describió en términos generales que se discutiría sobre accesibilidad y el lenguaje presente en el proyecto.
Tras la reunión, un funcionario de la Administración declaró que "el Presidente Obama aprecia haber tenido la oportunidad de escuchar y hablar con este grupo importante, algo que ha hecho y continuará haciendo".
La propuesta de la Cámara limita específicamente que inmigrantes indocumentados accedan a los subsidios contemplados en la reforma sanitaria.
Residentes legales
Por otra parte, esta semana el Servicio de Investigación del Congreso (CRS) publicó un reporte en que se analizan los factores relacionados con inmigración y las diferentes propuestas de reforma de salud, especialmente en el área de verificación.
El documento titulado "Elegibilidad para no ciudadanos y temas de verificación en la legislación sobre reforma de salud", asegura que los residentes legales son tratados de manera similar a los ciudadanos estadounidenses en todas las propuestas que existen en la actualidad, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado federal.
No obstante, enfatiza que en el caso de los inmigrantes indocumentados existen diferencias. "En ninguna de los propuestas este grupo accederá a créditos, pero sólo en la propuesta del Comité de Finanzas del Senado, se manifiesta expresamente la excepción de inmigrantes indocumentados del mandato de cobertura de salud y les prohíbe participar del plan de cobertura llamado Exchange".
El informe plantea entonces preguntas en relación a las condiciones actuales del debate legislativo en cuando a los inmigrantes indocumentados. "Hay algunas preguntas que emergen implícitamente. Por ejemplo si los inmigrantes ilegales están eximidos de tener la obligación de comprar seguro de salud ¿serán más cotizados que sus contrapartes estadounidenses en el mercado laboral? ¿los hospitales estarán menos inclinados a proveer tratamiento médico a las personas sin seguro que ellos presumen que son inmigrantes indocumentados?", entre otras.