Diversos grupos que trabajaron para que CNN suspendiera el programa de Lou Dobbs se congratularon ayer por el trabajo realizado e indicaron que en la salida del comentarista contribuyeron una cantidad de factores, incluyendo la retirada de varios anunciantes, la bajada en ratings y la creciente sensación de la cadena de que Dobbs se estaba convirtiendo más en un problema que en un beneficio.
"Tenemos claro que esto fue producto del trabajo de varios años de parte de mucha gente", dijo Laura Esquivel, de Media Matters. "Pero también que es una poderosa afirmación de lo que se puede lograr cuando diversas estrategias se unen. Es una gran victoria sobretodo para los latinos que exigen responsabilidad a los medios".
Periodistas incómodos
Los activistas también hablaron de otros periodistas y reporteros de CNN que expresaron su creciente incomodidad hacia el tipo de "periodismo" que practicaba Dobbs.
Esos periodistas no han hecho pública su crítica, pero otros, como María Hinojosa, quien trabajó como reportera para CNN hasta 2005 en su oficina de Nueva York escribió ayer en su página de Facebook: "Les dije a mis amigos de CNN hace 5 años que el enojo de los latinos sólo crecería y llegaría a afectar negativamente la cadena. ¿Qué no?"
Pero a pesar de sus años de obsesión con temas como la inmigración indocumentada, activistas reconocieron que Dobbs comenzó a derrumbarse este verano, después de que le fracasara la teoría conspirativa, difundida a más no poder por Fox News y programas de radio conservadora, de que Barack Obama no tenía un certificado original de nacimiento y por lo tanto, no era ciudadano de este país.
"Creemos que este fue el principio del final", dijo Erib Burns, de la organización progresista monitora de medios de comunicación Media Matter, una de las docenas en el país que habían puesto a Dobbs en la mira. "El fue responsable de traer al ‘mainstream’ una teoría extremista y las críticas bajaron sus ratings".
Janet Murguía, presidenta del Concejo Nacional de la Raza, y quien en varias ocasiones fue invitada al show de Dobbs donde debatió al controversial comentarista, dijo que las campañas en su contra "lograron educar a más de un anunciante sobre el impacto de sus diatribas negativas y su efecto sobre ciertas comunidades, incluyendo la latina".
Esquivel, coordinadora de la campaña DropDobbs, que agrupó desde junio a numerosos grupos e instituciones nacionales y locales, dijo que "educar a los anunciantes fue mejor que exponerlos a la crítica pública".
Esquivel y Burns dijeron que no tenían autorización de nombrar a los anunciantes que retiraron su patrocinio a CNN durante el programa de Dobbs, y que los darían a conocer en los próximos días.
Se retiraron
"Un grupo significativo de anunciantes se retiró de su programa", dijo Alex Nogales, de la Coalición Nacional de Medios Hispanos.
Brent Wilkes, director nacional de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), expresó alivio por la salida de Dobbs, indicando que sus organización había sido objeto, como otras, de la ira del comentarista. "Recientemente nos acusó de estar involucrados en un supuesto tiroteo de su casa que según las autoridades fue una bala perdida de un cazador".
Ayer, el presidente de CNN Jonathan Klein anunció que el espacio de Dobbs será ocupado por el reportero John King, quien conducirá un programa de contenido político.
En una conferencia con sus empleados, Klein dijo, según el NY Times que "la importancia de que John ocupe este espacio muestra la necesidad de noticias no partidarias".
Con respecto al futuro de Dobbs y la posibilidad de que termine en una cadena como Fox, que en ese horario tenía mayor audiencia que CNN , Mark Potok del Southern Poverty Law Center, que monitorea temas de racismo en Estados Unidos, dijo que había cosas peores. que tener a Dobbs en la cadena FOX
"¿Qué va a hacer ahí? ¿Hablar con Glenn Beck sobre la lepra en los campamentos de FEMA? No creo que Fox tenga la imagen de una cadena balanceada de noticias. Si se va a Fox, es otro paso en su marginalización".