El futbolista brasileño naturalizado mexicano, Leandro Augusto. (FOTO: Foto EFE)
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Me siento a gusto aquí", dice Peter Geller, un estadounidense que abandonó su país para residir en México seducido por la cultura que conoció en viajes de ocio para engancharse con el sentido del humor, las fiestas, la comida… Y ya no salió más, desde 1984.

"Estoy socialmente integrado, la abrumadora mayoría de mis amigos son mexicanos. No es por mí, sino porque el país es abierto a los emigrantes", resume este periodista para aterrizar las más recientes cifras del Instituto Nacional de Migración (INM).

En el último año 15 mil 416 extranjeros obtuvieron la residencia para vivir en México a través de la visas FM2 que se otorga a los forasteros que tienen la intención de radicar en el país en calidad de emigrado, principalmente artistas, deportistas, ejecutivos, científicos, inversionistas, profesionales y técnicos.

Los norteamericanos encabezan la lista de certificaciones para vivir en el país con 1902 FM2, seguido por los chinos (1389), guatemaltecos (1262), colombianos (1180), cubanos (1104), hondureños (985) y 862 argentinos.

Ernesto Lozano, un cubano que viajó a México como artista plástico en 1990, se quedó a vivir poco después con permiso de trabajo (FM3), que renovaba frecuentemente antes de que le dieran la residencia y hace cuatro años obtuvo la naturalización.

"Decidí echar mis raíces aquí, aunque podría vivir en lugares como Miami o Madrid, pero en México me siento identificado con la comida, el color, las costumbres…", señala.

En lo que va del 2009 el INM ha entregado además 20 mil 964 permisos FM3 a extranjeros.