Chicago -En apoyo a los derechos de los trabajadores, tanto indocumentados como indocumentados, líderes inmigrantes como Tito Moreno, de la comunidad centroamericana, invitaron a celebrar el Día Internacional de los Trabajadores el próximo domingo primero de mayo.
Jorge Mujica, líder del Movimiento 10 de Marzo, expresó que este año se marcha “porque nuestra comunidad sigue bajo ataque; no ha parado el ataque a pesar de tener una administración demócrata”.
“Hay redadas, hay deportaciones. Y en la casa no se resuelven los problemas< tenemos que salir a la calle a demostrar que seguimos en la lucha al igual que desde el 2006”, dijo Mujica.
Fabián García, un joven de 14 años, hizo un llamado a jóvenes igual que él, a las afueras de la sede de Inmigración y Protección de Aduanas (ICE), el pasado jueves.
“Si ya están hartos de vivir como el gobierno dice que deben de vivir, salgan a marchar”, exclamó García.
Allí, García y otros jóvenes, como José Herrera y Carmela García, anunciaron la ruta de la marcha para este año.
“Los políticos hacen falsas promesas para movilizar el voto inmigrante, mientras que al mismo tiempo usan un sistema que oprime y criminaliza a los inmigrantes. Estamos marchando como una forma de crear poder político y conciencia en nuestras comunidades, señaló Herrera.
El domingo 1 de mayo se empezará con una reunión a las 2pm en el Parque Union (Esquina de calles Lake y Ashland). A las 3pm saldrá la marcha sobre la Ashland en dirección al barrio de Pilsen. Terminará con una manifestación a las 4pm en la Placita Tenochtitlán (18 y Blue Island).
LUCHA POR EL TRABAJO
El 1 de Mayo es el Día Internacional de los Trabajadores, una celebración global que reconoce la importancia de la lucha por los derechos laborales, en la que la ciudad de Chicago jugó un papel clave en la pelea por una jornada laboral de ocho horas.
El 10 de Marzo del 2006 y el 1 de mayo de ese mismo año, la comunidad inmigrante y trabajadora de Chicago y suburbios se lanzó a la calle para protestar contra la Ley Sensenbrenner y, según el Movimiento 10 de Marzo, en el 2011 se continúa esa lucha por los derechos de los trabajadores, sin importar su estatus migratorio.
Carmela García dijo que este año no se irá al centro de la ciudad sino a Pilsen “para crear conciencia en la comunidad latina, para volver a motivar a la gente, porque el movimiento ha perdido un poco de fuerza”.
Con respecto al ambiente que se vive actualmente en EE.UU., Mujica mencionó que hace unas tres semanas la Secretaria de Seguridad Nacional Janet napolitano declaró que su meta para este año es de 500,000 deportados, “entonces no puede haber una declaración en ese sentido y al mismo tiempo una declaración del presidente diciendo los vamos a legalizar”.
“O deportan o legalizan. No se pueden hacer las dos cosas”, criticó.
“Y nosotros no estamos sentados todos los días en la mesa de debate frente al presidente. Quienes tienen mucho más poder son las grandes empresas, que sí están interesadas en tener una mano de obra inmigrante, quienes necesitan trabajadores y trabajadores baratos”, dijo el activista.
“Lo que quisiéramos es que los verdaderos representantes de la comunidad inmigrante estuvieran en esa mesa de debate todos los días, para ir discutiendo los puntos de una eventual reforma; pero hasta ahora no hemos podido consolidar el poder que tenemos, ni el poder de números ni el poder económico”, añadió Mujica en un video difundido por las redes sociales.
Jorge Mujica, líder del Movimiento 10 de Marzo, expresó que este año se marcha “porque nuestra comunidad sigue bajo ataque; no ha parado el ataque a pesar de tener una administración demócrata”.
“Hay redadas, hay deportaciones. Y en la casa no se resuelven los problemas< tenemos que salir a la calle a demostrar que seguimos en la lucha al igual que desde el 2006”, dijo Mujica.
Fabián García, un joven de 14 años, hizo un llamado a jóvenes igual que él, a las afueras de la sede de Inmigración y Protección de Aduanas (ICE), el pasado jueves.
“Si ya están hartos de vivir como el gobierno dice que deben de vivir, salgan a marchar”, exclamó García.
Allí, García y otros jóvenes, como José Herrera y Carmela García, anunciaron la ruta de la marcha para este año.
“Los políticos hacen falsas promesas para movilizar el voto inmigrante, mientras que al mismo tiempo usan un sistema que oprime y criminaliza a los inmigrantes. Estamos marchando como una forma de crear poder político y conciencia en nuestras comunidades, señaló Herrera.
El domingo 1 de mayo se empezará con una reunión a las 2pm en el Parque Union (Esquina de calles Lake y Ashland). A las 3pm saldrá la marcha sobre la Ashland en dirección al barrio de Pilsen. Terminará con una manifestación a las 4pm en la Placita Tenochtitlán (18 y Blue Island).
LUCHA POR EL TRABAJO
El 1 de Mayo es el Día Internacional de los Trabajadores, una celebración global que reconoce la importancia de la lucha por los derechos laborales, en la que la ciudad de Chicago jugó un papel clave en la pelea por una jornada laboral de ocho horas.
El 10 de Marzo del 2006 y el 1 de mayo de ese mismo año, la comunidad inmigrante y trabajadora de Chicago y suburbios se lanzó a la calle para protestar contra la Ley Sensenbrenner y, según el Movimiento 10 de Marzo, en el 2011 se continúa esa lucha por los derechos de los trabajadores, sin importar su estatus migratorio.
Carmela García dijo que este año no se irá al centro de la ciudad sino a Pilsen “para crear conciencia en la comunidad latina, para volver a motivar a la gente, porque el movimiento ha perdido un poco de fuerza”.
Con respecto al ambiente que se vive actualmente en EE.UU., Mujica mencionó que hace unas tres semanas la Secretaria de Seguridad Nacional Janet napolitano declaró que su meta para este año es de 500,000 deportados, “entonces no puede haber una declaración en ese sentido y al mismo tiempo una declaración del presidente diciendo los vamos a legalizar”.
“O deportan o legalizan. No se pueden hacer las dos cosas”, criticó.
“Y nosotros no estamos sentados todos los días en la mesa de debate frente al presidente. Quienes tienen mucho más poder son las grandes empresas, que sí están interesadas en tener una mano de obra inmigrante, quienes necesitan trabajadores y trabajadores baratos”, dijo el activista.
“Lo que quisiéramos es que los verdaderos representantes de la comunidad inmigrante estuvieran en esa mesa de debate todos los días, para ir discutiendo los puntos de una eventual reforma; pero hasta ahora no hemos podido consolidar el poder que tenemos, ni el poder de números ni el poder económico”, añadió Mujica en un video difundido por las redes sociales.






