Casi un 45% de los alumnos de las escuelas públicas de Chicago habla español, con origen mayoritariamente mexicano. (FOTO: Foto Archivo/Impremedia)
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Las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) con graves problemas de presupuesto, utilizarán dinero del programa de estímulo del Gobierno federal para mantener la educación bilingüe y preescolar, así como otros programas fundamentales para los hijos de inmigrantes.

"Apelaremos a los fondos federales y a las reservas para salir del paso, pero desafortunadamente es sólo algo temporal y habrá que seguir apretándose el cinturón", dijo el director ejecutivo de CPS, Ron Huberman, al presentar la semana pasada el presupuesto para el año fiscal 2010.

A pesar de los $5.328 millones recomendados para financiar una red que atiende a 500,000 alumnos en 600 escuelas, la educación pública de Chicago verá reducidos en $42 millones los fondos que aporta el Gobierno de Illinois.

Ese déficit impacta directamente la atención de los preescolares y de los niños que necesitan educación bilingüe mientras realizan la transición al programa general en inglés.

COMBATE AL DÉFICIT

Al comienzo del próximo año lectivo habrá 600 funcionarios menos en el área administrativa, donde se congelaron las contrataciones y aumentos salariales y los funcionarios restantes no cobrarán los próximos seis feriados.

Los ahorros totalizan hasta el momento 100 millones de dólares pero serían necesarios otros 400 despidos administrativos.

Sin embargo, Huberman dio a entender que los maestros no continuarán siendo intocables por la crisis.

"Aunque la instrucción en el salón de clase es prioritaria, enfrentamos una realidad financiera a nivel local, estatal y nacional que no se puede eludir", afirmó.

"Todo esto obligará a una nueva ronda de decisiones difíciles", dijo Huberman, quien ya adelantó al gremio que agrupa a los docentes que los próximos despidos afectarán a los maestros.