El concejal del Distrito 12, George Cárdenas, pidió al Concilio municipal que celebre audiencias para utilizar sensores de sonido de balazos en vecindarios peligrosos.
"Todos los días nuestros niños están buscando sobrevivir al siguiente día en nuestras escuelas y ello no es aceptable. Al adoptar esta nueva ordenanza la violencia con armas en Chicago puede ser reducida y muchas vidas podrán salvarse", dijo.
La detección y ubicación de disparos es utilizada para acumular datos de balaceras ocurriendo en el área de cobertura, evidenciando el verdadero nivel de violencia con armas en determinados vecindarios.
Esta información permite a la policía desarrollar estrategias y programas de supresión de violencia, así como responder a incidentes violentos al momento en que ocurren.
"Utilizando esta avanzada tecnología de detección y ubicación de disparos los policías podrán detectar el lugar exacto del suceso y aprehender al sospechoso responsable", añadió.
Esta tegnología funciona colocando un sensor en edificio cercanos a una zona con significante actividad de balaceras. Actualmente ciudades como Boston, San Francisco, Los Angeles y Washington D.C. ya utilizan este sistema.
Cárdenas indicó que la Policía de Chicago puede integrar esta tecnología en las existentes videocámaras y los sistemas de cómputo del servicio 911 alrededor de la ciudad.
La violencia con armas de fuego cobró la vida de 510 personas en Chicago en el 2008, y casi la mitad de las víctimas tenían edades entre los 10 y 25 años.
En lo que va del año más de 30 estudiantes han muerto en sucesos asociados a la actividad de pandillas.






