Los préstamos hipotecarios a latinos y afroamericanos han disminuido por quinto año consecutivo en los EE.UU., amenazando con eliminar el avance de estas minorías como propietarias de casa y además ampliando la brecha de riqueza en la nación.
El Chicago Reporter analizó la información sobre préstamos hipotecarios recién difundida por el Consejo Federal de Inspección de Instituciones Financieras y encontró que:
A nivel nacional en 2008 los latinos fueron el segundo grupo étnico con más rechazos cuando buscaron un préstamo hipotecario o refinanciar la hipoteca que ya tenían. El promedio de negaciones entre los hispanos alcanzó un 42 por ciento, comparado con 48% para los afroamericanos, 27 por ciento para asiáticos y 26% para los blancos.
El análisis detectó que entre las cinco áreas metropolitanas más pobladas del país, los latinos buscando comprar casa en Nueva York fueron rechazados en mayor grado (36%) comparado con las otras cuatro regiones.
No obstante, los hispanos viviendo en Philadelphia tuvieron la tasa de rechazo más baja, con 21 por ciento, pero un 60% de latinos buscando refinanciar su hipoteca en Dallas no lograron el préstamo.
SEVERA CENSURA
Los prestamistas han sido censurados severamente por sus prácticas, especialmente en los años recientes siendo acusados por diversas fiscalías alegando que han discriminado a los hispanos y afroamericanos conduciéndolos a préstamos con altos intereses.
Por ejemplo, la Fiscal del Estado de Illinois Lisa Madigan interpuso dos demandas por este motivo, una contra Countrywide en 2008 y otra contra Wells Fargo en julio pasado.
No obstante, los expertos en bienes raíces dicen que no hay racismo detrás de las disparidades raciales detectadas en los préstamos hipotecarios.
Estos especialistas afirman que la calificación crediticia de los latinos y afroamericanos es parte del problema. Al respecto, el reporte indica que si se calcula en una escala de 100 puntos, el crédito promedio de los hispanos es 25 por ciento menor comparado con los blancos.
Según Herman Brewer, vicepresidente ejecutivo de Chicago Urban League, los latinos y afroamericanos tienen menos calificación crediticia porque utilizan menos el crédito. Es decir, son más propensos a utilizar dinero en efectivo en sus transacciones y como resultado no desarrollan un amplio historial crediticio.
En su explicación , voceros de Wells Fargo dijeron que muchos factores contribuyeron al resultado de las solicitudes de préstamos. "Es erróneo comparar la tasa de rechazos sin considerar factores como la calificación crediticia, el tamaño del préstamo, la relación de préstamo contra valor, historial de pagos y estado de ocupación –todo lo cual es parte de la transacción y no está integrado en la información recabada", dijo Tom Goyda, vicepresidente de comunicaciones de Hipotecas para Casa de Wells Fargo.
En 2007, el último año en que hubo información disponible, Wells Fargo Bank estuvo entre los 20 prestamistas recibiendo el mayor número de solicitudes en Chicago de latinos y afroamericanos. Ese año, Wells aprobó 16 por ciento más de solicitudes de préstamos para blancos en comparación con hispanos, y 28 por ciento más para blancos en comparación con afroamericanos.
EL DE MÁS DISCREPANCIA
Countrywide Home Loans autorizó 20 por ciento más de préstamos para blancos que para latinos en 2007, siendo la más alta discrepancia en los porcentajes de aprobación del grupo de 20 prestamistas. En el mismo año Countrywide aprobó un 30% más de préstamos para blancos en comparación con los afroamericanos.
Bank of America compró Countrywide en julio de 2008 y declinó comentar las operaciones de ese prestamista previo a su adquisición.
JPMorgan Chase Bank & Co. también estuvo en el grupo de 20 prestamistas recibiendo el mayor número de solicitudes hipotecarias de latinos y afroamericanos. En su caso autorizó 6 por ciento más de préstamos para blancos en comparación con los hispanos, y 11 por ciento más para blancos en comparación con los afroamericanos.
NO ES RACISMO, ES QUE...
Pero ello no se debe a que los ejecutivos de préstamos sean racistas. Según afirma Tom Kelly, representante de JPMorgan Chase, las solicitudes de préstamos hipotecarios son revisadas basado en la historia crediticia y de pagos del solicitante, su historia laboral, posesiones, deuda, monto del enganche, así como la propiedad que ya poseen o quieren adquirir.
La información divulgada anualmente por el gobierno federal no contiene esos datos de riesgo, haciendo difícil verificar la postura de los prestamistas al respecto.
En un caso específico, Erica Cleaves ha venido intentando desde febrero obtener un préstamo hipotecario; ha hecho cinco solicitudes con el mismo número de prestamistas, que la han rechazado. Esta secretaria legal gana entre $40 mil a $50 mil al año y ofrecía un enganche de $6,000. No obstante todos los prestamistas le dijeron que su calificación crediticia de 605 puntos era muy baja. Hace unos cuantos años Cleaves se atrasó en su préstamo escolar, dañando su historial.
Pero actualmente ella paga a tiempo e incluso podría liquidar ese préstamo escolar, pero eso la dejaría sin el dinero para el enganche. Al mismo tiempo, la casa que renta para ella y sus cuatro hijos está bajo embargo hipotecario y un alguacil ya notificó la necesidad de desalojar el lugar.
La incapacidad de comprar una casa afectará los intentos de los hispanos y afroamericanos de acumular riqueza. De hecho, la Corporación de Desarrollo Empresarial identificó que en el periodo 2007-2008 el 15.5 por ciento de todos los estadounidenses y el 26% de las minorías no tenían ninguna propiedad financiera.
Historiadores y expertos en riqueza dicen que las minorías en EE.UU. están retrasadas ocho veces en acumular valores en comparación con las familias blancas promedio.
BARRERAS HISTÓRICAS
Thomas Mitchell, profesor de leyes en la Universidad de Wisconsin, señala que ha las minorías históricamente han enfrentado barreras en su lucha por convertirse en propietarios de casa. Recuerda que después de la Reconstrucción se impusieron zonas de exclusión racial o restricciones que impedían a los propietarios blancos vender a gente de color.
Y si bien en 1917 la Corte Suprema de Justicia declaró la inconstitucionalidad de estas zonas, continuaron acuerdos privados entre los propietarios blancos para prohibir la venta de sus casas a otras razas.
Esos convenios no fueron declarados inconstitucionales sino hasta 1968, e incluso después de ello los bancos siguieron negando préstamos hipotecarios en barrios de minorías alegando que esas propiedades no tenían valor. Esta práctica fue llamada "línea roja" y fue explícitamente prohibida por el gobierno federal en 1977.
PERO ENTONCES...
Sólo hasta entonces las minorías en EE.UU. empezaron a acceder a los préstamos hipotecarios. Y a mediados de los 90´s emergieron los préstamos subprime de alto riesgo, que ampliaron la base de propietarios de casa entre latinos y afroamericanos.
De hecho de 1995 al 2004 el porcentaje de latinos propietarios de casa subió seis puntos, según el Centro Conjunto para Estudios Políticos y Económicos de Washington DC.
Sin embargo esa expansión fue construida con préstamos hipotecarios de alto riesgo que actualmente están dejando sin hogar a miles de propietarios hispanos y afroamericanos que no pueden seguir pagando las altas hipotecas.