Unas 100 personas aplaudieron la ceremonia en Casa Michoacán.
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Unas cien personas se dieron cita el martes en Casa Michoacán para presenciar un día histórico: la toma de posesión y juramentación del primer presidente afroamericano de Estados Unidos.

Convocados por la Federación de Clubes Michoacanos (CONFEMEX) y la Coalición de Illinois pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), los asistentes vinieron hasta de suburbios como Batavia y North Riverside para mirar con respeto y satisfacción la ceremonia transmitida por televisión.

Con aplausos y gritos de "¡Sí se puede!", "¡Sí se pudo!" y "Obama", la gente celebró con muchas expectativas, se puso de pie y se emocionó al escuchar el discurso de Barack Obama. Sus palabras "hemos escogido la esperanza por sobre el miedo" hicieron a algunos llorar.

"Como ser humano se siente uno orgulloso de ser parte de este cambio. Pedimos que Dios lo ilumine, que lo bendiga y que cumpla sus promesas", dijo el mexicano Gerardo Torres.

"Creo que de las cosas que más se me quedaron fue cuando habló de la riqueza que tenía este país y de cómo debía compartirla con los países pobres. Y cuando habló de los motivos que hacen a esta nación grande, que inspiran a otros a venir aquí, a perseguir un sueño, pensaba en mis padres, inmigrantes también, que vinieron buscando eso", declaró, apenas conteniendo las lágrimas Jacqueline Herrera, quien trabaja en el Instituto de Progreso Latino.