"Las elecciones presidenciales más intensas que he visto", dijo el secretario del condado de Cook David Orr. (Fotos Cortesía ICIRR)
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Se acabó la propaganda en la tele, se acabaron los cortejos, se acabaron las frases en mal español y se acabaron las especulaciones. Llegó la hora de la verdad y millones de latinos aguardan con fé y esperanza a lo que suceda el próximo 4 de noviembre.

La gente en Chicago ha estado exitada toda la semana y las autoridades electorales locales aseguran que es la elección presidencial más intensa que han visto. "Esto es simplemente increíble", dijo Lance Gough, director de la Junta Electoral de Chicago.

A la gente no le importó salir corriendo después del trabajo para ir a plantarse hasta 45 minutos en fila para votar en auditorios de bibliotecas públicas y sótanos de centros comunitarios, en el norte y en el sur.

Se calculaba que al final del período de votación temprana -el jueves 30 de octubre-, unas 697,000 personas habían votado en Chicago y suburbios; lo cual sería aproximadamente un 25% del total de votantes que se esperan para el martes.

Desde principios de este año la Coalición de Illinois pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), junto con sus organizaciones aliadas han registrado 25,815 votantes inmigrantes en la zona metropolitana de Chicago y la mayoría de voluntarios responsables de este valioso esfuerzo son jóvenes.

E igualmente ha pasado en los suburbios. En Waukegan se registraron más de 1,000 nuevos votantes. Porfirio García, presidente de la junta del Waukegan Leadership Council, dijo que "desde que los políticos de Waukegan empezaron a usar a los inmigrantes indocumentados como chivos expiatorios, la comunidad inmigrante se ha sentido atacada".

"Los nuevos ciudadanos del condado de Lake están ansiosos por votar y dar una voz a sus hermanos y hermanas indocumentados, que están siendo separados de sus familias y viven siempre con miedo a ser deportados".