Organizaciones pro inmigrantes reclaman al presidente electo Barack Obama que "ponga fin a las injusticias", al tiempo que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) anunció el éxito de sus operaciones contra los indocumentados.

Según un comunicado divulgado por el ICE, en el año fiscal 2008, finalizado el 30 de septiembre, fueron enviados a sus países de origen 349 mil 041 extranjeros detenidos en los Estados Unidos, comparado con 288 mil 663 del año anterior.

La Coalición por los Derechos de Inmigrantes y Refugiados de Illinois reclamó al presidente electo Barack Obama que "ponga fin a las injusticias (...) "No hay necesidad de seguir destruyendo familias, de atacar a trabajadores que sólo quieren ganarse la vida para mantener a sus familias", dijo el director ejecutivo de la coalición, Joshua Hoyt.

Desde Chicago, en particular, fueron deportadas 11 mil 200 personas, o sea un 24 por ciento más que el año anterior. De ese total, un 38 por ciento eran extranjeros con antecedentes criminales, además de permanecer en el país ilegalmente.

"Nuestra estrategia es controlar las fronteras y fortalecer el sistema migratorio de la nación, y estamos avanzando hacia la meta", dijo en el comunicado Julie L. Myers, directora del ICE.

Otra de las cifras destacadas en el comunicado se relaciona con la cantidad de personas que, estando en prisión en Chicago y otras ciudades del Medio Oeste, fueron detectadas por Inmigración como indocumentadas. En total fueron 15 mil frente a 13 mil 700 del año anterior, o sea un aumento del 9 por ciento.

En todo el país se procedió contra 221 mil indocumentados que estaban en prisión, lo que significa un aumento del 330 por ciento en dos años.