KABUL, Afganistán.— El presidente afgano, Hamid Karzai, recibió ayer un segundo mandato quinquenal de facto, luego de que su único rival se retiró oficialmente de la segunda ronda electoral y de que el gobierno del presidente Barack Obama dijo que estaba preparado para seguir trabajando con Karzai, un hombre al que ha criticado por su floja lucha contra la corrupción y la insurrección del Talibán.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha estado esperando que se declare un nuevo gobierno en Kabul antes de anunciar si enviará decenas de miles de soldados más a Afganistán, pero la guerra se ha intensificado y octubre fue el mes más mortal de la guerra de ocho años para las fuerzas norteamericanas, con al menos 57 muertes.
El principal rival de Karzai anunció ayer que se retiraba de la segunda vuelta electoral a realizarse en seis días más, otorgando al titular una victoria virtual en los comicios de la semana próxima.El anuncio fue hecho después de que las negociaciones de último minuto encabezadas por Estados Unidos y Naciones Unidas no produjeron un acuerdo de reparto del poder que fuera aceptable para Karzai, según un diplomático occidental que habló bajo la condición de no ser identificado debido a lo delicado de las negociaciones.
En un discurso emotivo, el ex canciller Abdalá Abdalá dijo que tomó su decisión de retirarse de los comicios luego que Karzai rechazase sus demandas de cambios en la Comisión Electoral Independiente y otras medidas que él consideró que impedirían que se repita un fraude masivo, como el que plagó la primera ronda de votación del 20 de agosto.
Abdalá no llamó específicamente a un boicot de las elecciones y llamó a sus seguidores a "no lanzarse a las calles a protestar"."No participaré en los comicios del 7 de noviembre", dijo Abdalá, alegando que"no es posible elección transparente".









