TEHERAN, Iran (EFE).- El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, insistió ayer en que su país no aceptará ceder el uranio para su enriquecimiento en el exterior, pero que sopesa cambiarlo por combustible nuclear dentro de su propio territorio.

"Lo que es seguro es que no enviaremos nuestro uranio al 3,5 por ciento fuera, pero podemos estudiar intercambiarlo de forma simultánea por combustible atómico dentro de Irán", afirmó en declaraciones divulgadas por la agencia de noticias estudiantil Isna.

El jefe de la diplomacia iraní no aclaró, sin embargo, qué propone su Gobierno que se haga con el uranio al 3,5 por ciento intercambiado.

Algunas fuentes iraníes han sugerido en el pasado que el controvertido material podría ser almacenado en Irán bajo la supervisión directa del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

Mottaki se limitó a señalar que expertos iraníes estudian ahora qué cantidad de uranio entraría en el trueque, ya que la propuesta recogida en Viena de entregar 1,200 kilogramos al 3,5 por ciento para recibir 116 kilogramos al 20 por ciento "no es aceptable para Irán".

Inquietos por la posibles dimensiones militares del programa nuclear, Francia, Estados Unidos y Rusia propusieron a Irán a mediados de octubre enviar su uranio para su procesamiento en territorio ruso y francés y recuperarlo tiempo después enriquecido al 20 por ciento.

Casi un mes después, y en medio de un intenso debate dentro del régimen, Teherán aún no ha respondido a una oferta que tiene como objetivo declarado retirar las sombras que se ciernen sobre las ambiciones atómicas de Irán.

Sin embargo, diferentes responsables iraníes, como el presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Relaciones Exteriores del Parlamento, Alaedin Boroujerdi, han sugerido que el régimen de los ayatolá rechazará la propuesta y buscara otras vías para alimentar el reactor civil que tiene en Teherán.