GORI, Georgia.— Un general ruso dijo el sábado que las fuerzas de su país continuarán patrullando un importante puerto de Georgia sobre el Mar Negro, aun cuando la ciudad está fuera de las "zonas de seguridad" donde, según Rusia, tiene derecho a emplazar soldados en este país.
La declaración del subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general Anatoly Nogovitsyn, divulgada por agencias noticiosas rusas, fue formulada un día después que Rusia informó haber retirado tropas de Georgia acatando un acuerdo del cese del fuego negociado por la Unión Europea.
Rusia dice que el acuerdo le permite mantener una substancial presencia militar en Georgia. Eso es cuestionado por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña.
La retirada rusa permitió a residentes de la estratégica ciudad central de Gori comenzar a retornar a sus hogares dos semanas después de huir de ataques aéreos rusos y de las tropas. Gran cantidad de personas y de vehículos estaban congregados ayer en los suburbios de la ciudad mientras policías georgianos intentaban vigilar el retorno en masa haciendo pasar a los habitantes por puestos de control, en una irónica repetición de los puestos de control emplazados por los rusos.
Aquellos que pudieron ingresar a Gori observaron una ciudad bombardeada, afectada por la carestía de alimentos y cuyos habitantes viven en constante zozobra.
Surman Kekashvili, de 37 años, se quedó en Gori y se refugió en un sótano luego de que su apartamento fue destruido en un bombardeo ruso. Hace algunos días, intentó enterrar a tres de sus familiares que murieron al estallar una bomba. Para eso, colocó los restos humanos que pudo encontrar en una fosa de poca profundidad cubierta por un leño quemado, una piedra y un trozo de metal de desecho.
"Sólo pude encontrar un pie y parte de un torso", dijo. "No pude sacar el resto de los cadáveres".
Su vecina, Frosia Dzadiashvili, encontró la mayor parte de su apartamento destruido.
"No tengo nada. Mis vecinos me dan comida si tienen suficiente", dijo la mujer de 70 años.
Los tanques y soldados rusos ya se han ido de Gori, pero algunas tropas se hallan a escasos kilómetros, en el borde de la "zona de seguridad" creada por Rusia en torno a la frontera de Osetia del Sur. Otra zona de seguridad está cerca de Abjasia, otra región separatista georgiana respaldada por Rusia.









