Barcelona/EFE — La cumbre de Barcelona sobre cambio climático concluyó ayer después de seis días de negociaciones en las que la falta de una propuesta en la reducción de emisiones de CO2 por parte de los Estados Unidos deja en el aire el poder conseguir un acuerdo vinculante “postKioto” en la conferencia de Copenhague que se celebrará en diciembre próximo.

La cita de Barcelona se clausuró después de una maratoniana sesión plenaria en la que el G-77 (grupo que engloba a estados en vías de desarrollo de Africa, Latinoamérica y Asia, y economías emergentes como China y Brasil) advirtieran de que si Copenhague es un fracaso, se deberá a las propuestas poco ambiciosas de algunos países industrializados.