Ciudad de México
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) iniciará un programa que permitirá a los emigrantes sin recursos, que sean deportados cuando intenten cruzar ilegalmente a Estados Unidos, realizar trabajos temporales en localidades fronterizas de México, informó ayer el organismo.
El objetivo es evitar que el crimen organizado capte a aquellos emigrantes que no disponen de recursos económicos para regresar a sus localidades de origen, señaló en un comunicado la CNDH, que actúa como Defensor del Pueblo.
En la frontera entre México y Estados Unidos es habitual que los "polleros" (traficantes de personas) despojen a los emigrantes de sus pertenencias, por lo que éstos quedan en una situación de extrema necesidad que facilita su reclutamiento por la delincuencia organizada.
Al participar en el programa, los emigrantes cubrirán sus demandas básicas de alimentación, salud y transporte, antes de regresar a sus lugares de origen.
La iniciativa comenzará a aplicarse en Tijuana, vecina de San Diego (California, EE.UU.), pero sus promotores esperan que en el presente año se extienda a otras ciudades fronterizas de los estados de Baja California, Sonora y Chihuahua.
El programa está organizado por la CNDH y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, que firmaron el convenio de colaboración en un acto celebrado en Tijuana al que acudió el defensor del Pueblo mexicano, José Luis Soberanes. Cada año, unos 500.000 mexicanos cruzan a EEUU por alguno de los puntos fronterizos.






