Presidente de Colombia, Alvaro Uribe (FOTO:AP)
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Nueva York

El presidente Alvaro Uribe Vélez reconoció ayer que las autoridades de su país están investigando su presunta participación en la planeación de una masacre de campesinos dirigida por paramilitares en 1997.

El final de una extensa entrevista con la cadena Caracol de Colombia, el presidente dijo que, aunque no tenía planeado contarlo, quería advertir a los colombianos que tuvo acceso a las declaraciones de un paramilitar que lo comprometió en la masacre de El Aro, una región del departamento de Antioquia, donde murieron 15 campesinos.

"Por allá resultó un bandido que está condenado, diciendo que yo me había reunido con él y con (Salvatore) Mancuso -ex líder paramilitar- (...) y con varios generales de la República, en La Caucana, para preparar la masacre del Aro'', afirmó Uribe, según artículo del periódico El Nuevo Herald.

El presidente dijo que desde Semana Santa pidió a sus abogados que recaudaran información de todos sus desplazamientos para demostrar que, a pesar de que ha sido "un peregrino'' de muchas regiones de Colombia, jamás estuvo en la población de La Caucana, donde el testigo aseguró que se planeo la masacre.

La masacre ocurrió cuando Uribe era gobernador del departamento de Antioquia. El presidente dijo que la versión está colmada de inconsistencias en materia de fechas y que uno de los militares que según el testigo participó en la reunión en noviembre de 1997, ya había fallecido

A raíz de las explosivas declaraciones del presidente, Caracol identificó el testigo contra Uribe como Francisco Enrique Villalba Hernández, actualmente detenido y condenado por dos masacres. Una la de El Aro, por la cual tendrá que cumplir una condena de 33 años y 4 meses de prisión y otra la masacre de Balsitas con una condena de 37 años.